Artículos

Ochate, el pueblo maldito. Noche de investigación.

Puntuación: 2.9/5 (31 votos)

Escenarios y bellos parajes, sean naturales o elaborados por la mano del hombre, por su apariencia, historia, leyenda o simplemente por su aspecto estos lugares nos pueden llegar a dejar cautivados, intrigados o simplemente, pensativos, reviviendo como si de una película se tratase cómo fue la vida ahí, en otro tiempo.

Historia.

Unas antiguas ruinas, una casa abandonada, restos de un caserío en medio del bosque comido por la vegetación, palacios casi destruidos por el inevitable paso del tiempo, piedras que antaño fueron poblaciones, aldeas con personas, sitios que parecen tener vida por si mismos fundiéndose con paisaje y vegetación parecen querer contar todo lo que han sido testigos a lo largo del paso del tiempo a través su voz, la voz de la naturaleza.

Quién los construyó y con qué motivo, quién vivió allí o que sucesos acontecieron son cuestiones que nos hacen pensar como si la naturaleza nos hablase en un tono silencioso, directo con nuestro pensamiento. Esos lugares son capaces de transmitir un sentimiento de lo que se ha vivido ahí en algún momento. Alegrías, tragedias, tristezas, acontecimientos diversos y dramáticos... Todo ello parece tener mucho que ver cuando hablamos de psicofonías, esas voces anómalas que aparecen en medios de grabación que en lo que respecta a su origen forman ardientes debates. Pero no hay duda que en lo que refiere a lugares apropiados, los vinculados a sentimientos son los idóneos.

El sentimiento de lo que en tiempos anteriores se vivió y que se nos transmite nos ocurre con los restos del pueblo abandonado de Ochate. Situado en pleno corazón de Treviño, muy próximo a Vitoria. Allí, su torre, llamada del arcángel San Miguel es el alma que ha observado la vida de tan enigmático pueblo, y aún hoy, después de su muerte, sigue ahí en pie observando las visitas de curiosos, investigadores y paseantes de lugares diversos de toda España.

Un pueblo que ha sido bautizado como maldito, un pueblo acusado de tener una historia negra, maldita, acompañada desde principios de siglo pasado por experiencias asombrosas y extraños acontecimientos. Eso, acompañado de una incierta leyenda comarcal, ha marcado la aldea como un punto de peregrinaje para los amantes de lo paranormal.

Incierta leyenda negra incrementada por la voz popular donde misteriosas pestes y epidemias dicen asoló el lugar y sacudido duros golpes a la población de Ochate. En este reportaje, intentaremos acercarnos más a la realidad de esas epidemias, conocer el lugar, la historia de su investigación y compartir más adelante junto al grupo GAIPO de Asturias una noche de investigación donde las psicofonias y los medios técnicos tendrán su propio papel protagonista.

Pero ahora, adentrémonos en su historia y en el trabajo de sus investigadores, dando un breve repaso a su dura labor. Nos trasladaremos primero a 1982, a la portada de la desaparecida revista Mundo Desconocido número 67, donde el periodista J.J. Benítez publicaba su artículo titulado "El Ovni de Treviño", tocando profundidad a un testimonio de avistamiento en el concejo de Treviño que había aparecido en prensa el 25 de Septiembre del año 1981 a nivel local. En él narraba el testimonio de un joven telefonista de Banca, Prudencio Muguruza, de 25 años. Serio, tímido y amable le contaba como en las inmediaciones de Aguillo, el atardecer del 24 de julio acompañado de su perro dentro del condado de Treviño vio una extraña esfera azul incandescente, de 50 m de diámetro, suspendida y quieta en el aire rodeada de un halo luminoso vertical hacia el cielo. Un ruido zumbante acompañó todo el avistamiento. Sacando su cámara, conseguía fotografiarlo. Su perro aterrorizado huía en dirección a la carretera, y cuando fue tras el perro, la esfera y su estela habían desaparecido. Esa foto figuró en la portada 67 de la revista Mundo desconocido.

J.J. Benítez mostraba también el análisis de dicha foto, dándola por veraz. Meses más tarde, la prensa del misterio volvía a traer a las páginas de Mundo Desconocido de nuevo este misterioso rincón de Treviño. Pero esta vez de manos del propio Prudencio Muguruza. Fue en el número 70, donde narró, continuando con su extraña experiencia meses anteriores, una propia investigación sobre el misterioso lugar que sería el comienzo de la leyenda negra del pueblo abandonado. El artículo se titulaba: "Luces en la puerta secreta". Muguruza a raíz de su avistamiento comenzaba a remover, a recopilar y reconstruir todas las leyendas de la zona.

2.jpg
Torre de San Miguel, la famosa torre de Ochate.

Contaba como en Diciembre de 1981 encontraba una misteriosa necrópolis medieval que la directora del museo de arqueología alavés la databa del siglo XIII. Contaba asimismo que ese pueblo abandonado se llamaba Ochate, cuyo nombre vasco quería decir "puerta del ruido", "puerta secreta" o "puerta del frío". Un pueblo que, hacía un siglo, era una comunidad de 70 vecinos. Situaba un final para estos vecinos y para Ochate como una extraña maldición, una serie de epidemias: la primera en 1860, de Viruela, que acabaría con parte de sus habitantes. Los pueblos de alrededor, Aguillo, Imimuri o Ajarte no se habían visto afectados al nivel que Ochate.

Cuatro años después otra epidemia, esta vez de Tifus, volvía a atacar a la diezmada población. En 1868, narraba la misteriosa desaparición del párroco del pueblo, Antonio Villagas. Un vecino contaba como en aquella tarde el cura, de 40 años de edad, fue visto por ultima vez subiendo hacia la ermita.

6.jpg

En 1870 se producía la última epidemia esta vez Cólera, que solo dejaba con vida a 3 habitantes los cuales se desplazaron fuera de ese entorno a pueblos vecinos. Narraba también como el cementerio adosado a la iglesia no podía albergar tanto cadáver, llegando a ser enterrados por los propios vecinos de los pueblos de alrededor en medio del pueblo.

También contaba como 30 años antes, en 1947, vecinos de los alrededores vieron como un rayo caía sobre la ermita de Ochate encontrando donde cayó dicho rayo Victor Moraza de Imiruri un extraño medallón reproduciendo a la Virgen de Burgondo. Y como también ocho años antes había desaparecido un vecino del pueblo cercano de Marquinez. Testimonios de luces, objetos luminosos, tumbas de niños, la leyenda de una campana de oro enterrada en el pueblo para evitar ser robada y que quedó en el olvido y una torre dedicada al arcángel San Miguel.

Demasiadas casualidades para un pequeño entorno de 3 km. hicieron que Ochate obtuviera su fama de Pueblo maldito. Pero la historia quedaría ahí años hasta que otros periodistas e investigadores como el gran Jiménez del oso, o el gran periodista Iker Jiménez que lo recordaría en profundidad en el año 1999 en su primer libro, Enigmas sin resolver aportando nuevos datos y testimonios, como el de Fernando Gil, que sufría la compañía de una extraña presencia invisible que acabaría empujándole, o el avistamiento de dos extraños seres enormes por parte de Mikel Colmenero. Aportaba también luces, psicofonias, suicidios y nieblas en las que desconcertados se perdieron militares de maniobras. Todo con fechas y nombres. Psicofonías como la de "Pandora" o "Kampora", obtenida en el año 1981 por grupos de investigación de Vitoria, o "que hace la puerta cerrada".

En 1981 Julio Corral y Antonio Arroyo tomarían relevo de los ochenta para sobrepasar todas las investigaciones que se hayan hecho sobre Ochate hasta ahora. Su libro, Ochate: realidad y leyenda de un pueblo maldito marcaría la realidad contrastada, con testimonios y documentos e investigaciones de estos dos investigadores que durante años han sudado por desmembrar el misterio del pueblo. Sin duda un gran ejemplo a seguir de perseverancia por indagar en el pasado de tan enigmático lugar. La mejor investigación hasta ahora sobre el pueblo maldito.

La investigación de campo llevada a cabo por el grupo GAIPO.

1.jpg
El grupo dirigiéndose hacia Ochate.

El domingo 4 de Agosto el grupo GAIPO y los reporteros de Investigando el Misterio se dirigían fuera de las fronteras asturianas, a Ochate, el llamado Pueblo maldito de España, para realizar una nueva investigación, exhaustiva, rigurosa y con toda la dedicación y el respeto que cada una de las investigaciones que llevamos a cabo se merece, de uno de los lugares mas emblemáticos para los amantes del misterio de nuestro país. Lugar donde importantes investigadores habían recopilado historias y leyendas y donde nosotros quisimos aportar aun más a la memoria de este pueblo asolado por lo desconocido, por las tragedias, y por las desapariciones.

El viaje no presento ningún problema, incluso se nos hizo corto, pese a las ganas y la impaciencia que teníamos por llegar, así que pocas horas después de salir de Gijón, llegábamos a sus alrededores. Ya empezaba a atardecer, y el tono rojizo del sol, y el paisaje de llanura, salpicado de vez en cuando por algún pequeño montículo, llenaba de misterio la zona.

Llegábamos lentamente y poco a poco se nos iba apareciendo la mítica torre de Ochate, fuente de tantos misterios y leyendas. La verdad es que todos nos quedábamos impresionados ya que la imagen era realmente especial.

Dejábamos los coches a unos dos kilómetros de lo que una vez fuera el pueblo, pues el camino que llevaba a el no permitía el acceso a vehículos puesto que era un camino rural. Dejábamos los víveres y un generador que habíamos llevado en los coches para ir trasladando el resto del equipo entre todos, ya que nos habíamos provisto de todo el equipo necesario para poder llevar una larga noche de investigación y recoger todo el material posible para un pleno análisis.

Tras una larga caminata, llegábamos por fin a los pies de tan emblemática torre, la torre de San Miguel. Y tras dejar todos nuestros aparatos, dimos una vuelta por todas las ruinas del pueblo decidiendo donde instalaríamos cada componente. Hicimos una breve inspección del terreno, y nos dispusimos a colocarlo todo ya que la noche empezaría a caer y dificultaría la colocación del equipo.

Llevábamos cuatro grabadoras, analógicas y digitales, que distribuimos en diferentes sitios: una dentro de la torre sobre una viga, otra también el la torre, pero en el suelo y al lado del hueco que sirve de puerta, otra un poco alejada de nosotros, y guardábamos otra para cuando fuéramos a la ermita. También llevábamos gran cantidad de cintas vírgenes para la captación de psicofonias. Dos grandes y potentes focos de luz alógena y batería independiente de larga duración, que iluminaban cincuenta metros a la redonda, un focos medianos de veinte metros de halo luminoso según la climatología, más tres linternas de mano muy potentes, de diez metros de haz luminoso cada una para poder seguir inspeccionando los alrededores y no quedarnos sin luz en ningún momento. Si alguna clase de fenómeno nos agotase las baterías, el generador y los cargadores correspondientes nos salvarían de la oscuridad.

7.jpg
Parte del equipo utilizado.

Varios ordenadores portátiles con software especializado en imagen y sonido para el análisis in situ de los posibles fenómenos que pudiéramos captar. Media docena de cámaras fotográficas analógicas y digitales con sus respectivos filtros infrarrojos y otros tantos adecuados para otros tipos de exposiciones para la obtención de imágenes de una manera fiel, cuatro detectores de movimiento, colocados estratégicamente alrededor de la base, que detectan movimientos a seis metros en un abanico de 90 grados, seis emisoras portátiles con un alcance de cinco kilómetros en llano de frecuencia de radio que permitían que el grupo se dividiera sin perder en ningún momento el contacto, un generador de gasolina para no quedarnos sin corriente en ningún momento, trípodes de diferentes medidas donde poder colocar las cámaras y sacar secuencias fotográficas al segundo evitando el mas mínimo movimiento de la imagen, un termómetro sensible digital para captar cualquier cambio de temperatura, auriculares para un primer análisis psicofonico y un primer descarte de ruidos ambientales, micrófonos sensibles que colocamos en las grabadoras para hacer la grabación aun mas fiel, nítida y precisa. También llevábamos un mini Disk y un micrófono de nuestra emisora para grabar el programa Investigando el Misterio desde allí, dado que no se tiene cobertura suficiente para hacer llegar la onda radiofónica hasta Asturias. Para aporte a las videocámaras llevamos visores nocturnos y acopladores especiales. Su haz luminoso de luz infrarroja captaría lo que el ojo humano no puede apreciar.

Una vez montado todo nuestro equipo y ya empezando a caer la noche, a eso de las 10.00, nos dirigimos hacia la ermita de Ochate, Burgondo, con una grabadora, cuatro cintas, un foco, dos linternas, las cámaras, varios trípodes, el equipo de radio, y los comunicadores para examinar mas de cerca esta pequeña capilla.

5.jpg
Círculo de sal encontrado en las inmediaciones.

Cual no seria nuestra sorpresa cuando al llegar, tras diez o quince minutos de camino, encontrarnos un gran círculo de sal dibujado en el suelo. Uno de esos círculos que se usan en las practicas y ceremonias de brujería y en rituales diversos. Quizás para mi, y desde una opinión personal, algo bastante macabro sin descartar el acto vandálico o un ritual real de brujería novicia. La ermita estaba en ruinas y con grandes pintadas haciendo también referencia a esas ceremonias. Una de las fotografías que sacamos en este lugar quizás sirva para desentrañar el misterio de la aparición de un monje, ya que en la instantánea, tras posterior análisis, se aprecia una figura asomada. Parece en realidad un monje, pero se trata de parte de una de las pintadas del interior. Primero fotografiamos exhaustivamente la capilla tal y como habíamos hecho con la Torre y las ruinas del pueblo para luego colocar la grabadora en el interior y, sobre las 23.00, procedimos a grabar el programa de radio. Una vez que grabamos parte del programa procedimos a realizar una sesión espiritista al lado del círculo de sal, cuyo resultado más relevante, suponiendo que fueran espíritus lo que contacto con el grupo, fue que se nos revelo que Ochate seria una especie de puerta dimensional entre su mundo y el nuestro. Tras esta sesión, recogimos la grabadora y nos dirigimos de nuevo a la base, a los pies de la Torre.

8.jpg
Grabación del programa Investigando el Misterio.

10.jpg

Allí decidimos ir a por el generador y por el agua y los víveres dejados en el coche dividiéndonos en dos grupos. David y yo nos quedaríamos en la base, Iván, Isaac, Miguel y Francisco irían a por el resto de las cosas ya que el generador pesaba mucho y eran bastantes los víveres que habíamos llevado. Por supuesto los comunicadores se repartieron entre los grupos para estar localizados.

David y yo nos quedamos en la torre y cambiamos las cintas de las grabadoras que ya se habían acabado. Era casi la 01.00 de la madrugada. Una vez puestas las nuevas cintas hicimos varias pruebas con las cámaras fotografiando la torre, nuestro alrededor alternando los diferentes filtros fotográficos siempre con uno de los focos apuntando hacia la torre para que el grupo que había vuelto a los coches se pudiera guiar y lo tomara como referencia para orientarse.
Era la 01.30 de la mañana cuando llamamos por uno de los comunicadores al otro grupo e Iván nos informaba que estaban repartiéndose el resto de la carga y que enseguida vendrían con nosotros. Seguimos haciendo fotos a la torre y alrededores intentando captar algo fuera de lo común, revisando grabadoras, colocando filtros adecuados y comentando lo fascinante que era aquel sitio, cuando, a unos quince metros de nosotros, vimos una luz que tomamos por uno de nuestros focos entre unos arbustos. Creímos que eran nuestros compañeros ya de vuelta, ya que hacia casi veinte minutos que habíamos hablado y el lugar del que provenía la luz era un pequeño sendero por el que habíamos accedido al lugar, pero tras un largo rato vimos que nadie se acercaba y decidimos llamarlos de nuevo. Otra sorpresa, aun no habían salido del lugar donde se encontraban los coches, ya que estaban repartiendo la carga que debían transportar. A día de hoy, todavía nos preguntamos que fue aquella luz que vimos ambos tan cerca.

9.jpg
Interior de la ermita.

11.jpg
Pintadas del interior de la iglesia.

Ya casi a las 02.30 de la mañana llego el otro grupo junto a nosotros, su regreso fue lento ya que el generador iba lleno de combustible y debido a su peso debían llevarlo entre varios. Nos dispusimos a pasar una noche de vigilia turnándonos para vigilar cualquier fenómeno que pudiera aparecer. Fue una noche tranquila, pese a que uno de los miembros del equipo, durante su turno de descanso, se despertó completamente sobresaltado sin que los que velaban hubiesen percibido nada anormal. Eran las 05.35 de la mañana. Con la llegada del día recogimos nuestra base y nos dirigimos por grupos, una vez mas, a ver las antiguas tumbas que rodean el pueblo y a instalar las grabadoras para recoger nuevas psicofonias, ya que se contaba que pertenecían a gente extremadamente baja, como niños, pero tras un breve análisis nos dábamos cuenta que estaban cortadas hacia la mitad faltándoles la parte de los pies y que las proporciones de los huecos de la cabeza, hombros y la parte del cuerpo tenían las medidas de una persona normal. Estas sepulturas se encontraban cortadas de la parte de las rodillas hasta los pies, pero había claros indicios que antes habían estado enteras, y esa parte que le faltaba era debido a que se había hecho un camino de acceso. Así pues, esas tumbas habían sido modificadas por la mano del hombre, y pertenecieron, por su emplazamiento y proximidad, a los antiguos habitantes del pueblo maldito.

3.jpg
Tumbas de Ochate.

4.jpg
Tumbas de Ochate.

Montábamos de nuevo en los coches. A nuestra llegada a Asturias nos esperaba un complicado trabajo analizando las fotografías y todas las cintas que habíamos grabado, aunque en un primer análisis realizado en el propio lugar, habíamos registrado ya algunas variaciones y alteraciones de las cintas, que una vez completado su análisis, podemos tomar sin lugar a dudas, como psicofonias.

Nos íbamos de Ochate con la sensación de que un misterio aun latente no se nos había revelado del todo. Les dejamos con las inquietantes psicofonias y fotografías fruto del fuego lento de la elaboración informática.

Extraña fotografía.

12.jpg
Tomada con una de las cámaras analógicas al analizarlas y revisarlas nos sorprende esta imagen que aparece en la puerta. No descartamos que sea efecto óptico, pero no deja de ser curiosa debido a lo que parece ser. ¿Captaríamos realmente una imagen de alguna figura espectral? Queda a su libre decisión. Nosotros solo mostramos sin atrevernos a afirmar.

Psicofonías captadas.

Hay 6 comentarios

Copyright @ 2001 - 2010
Mundo Parapsicológico
Todos los derechos reservados

Aviso Legal. Contacto.