La isla de Santiago, perteneciente al archipiélago africano de Cabo Verde, esconde varios misterios que no podían escapar de nuestro interes. Por ello, Mundo Parapsicológico se traslada a África para que todos podáis conocerlos.
Deseo, antes de empezar esta crónica por tierras africanas, agradecer primeramente al personal de la embajada española en Praia por prestarnos su entero apoyo, y a los diferentes guias nativos que, desinteresadamente, nos pusieron en alerta sobre los misterios que allí todo el mundo sabe y que se brindaron amablemente a transmitirlo a estos curiosos occidentales, por facilitarnos infinitamente nuestra labor de investigación y documentación necesaria para elaborar este artículo. Y en definitiva, a todos aquellos ciudadanos que en mayor o menor medida nos ayudaron.

Islas Cabo Verde.


La ciudad de Velha y de Tarrafal iban a ser nuestros primeros destinos en busca del misterio.
Campo de concentración de Tarrafal.
Tarrafal es una ciudad que en su dia fue, dentro de lo que cabe, un importante feudo del régimen dictatorial portugues. Allí, por su emplazamiento aislado y de dificil acceso las autoridades portuguesas decidieron instalar un campo de concentración para rebeldes y presos comunes.
El ex presidiario Edmundo Pedro cuenta que "Aunque los portugueses lo quieran camuflar como una simple carcel, todo el mundo sabe que el campo de concentración de Tarrafal tiene todas las características de un auténtico campo, pues fue construido en un terreno inóspito e insalubre, guardado por soldados del ejército. Además, nos obligaban a trabajar y los castigos físicos eran constantes por los motivos mas nímios. Nos tenían aislados, no teníamos noticia alguna del exterior, absolutamente ninguna. Por supuesto, las visitas familiares ni pensarlas, estaban totalmente prohibidas. Nos censuraban la correspondencia y no nos dejaban utilizar material de escritura de ningún tipo. Era un auténtico campo de concentración para presos políticos."
A continuación, les enseñamos una muestra de lo que era el campo en sus épocas mas fluyentes:

Como pueden ver, su estado era insalubre y casi ruinoso.


Vista aérea del campo en el mas primitivo de sus inicios.

Presos.



Lienzo en memoria de los presos.
Ahora, les mostramos una serie de documentos inéditos relacionados con el campo:

Lista de presos fallecidos en el campo de concentración, la fecha y las causas de la muerte.

Lista de presos, con los años de condena y los años que realmente cumplieron.

Carta de libertad a uno de los presos.

Por otro lado, carta de acusación y sentencia a un militar portugues por haber participado en una revuelta en el año 1936.

Los periódicos clandestinos protestaban por la situación del campo y exigían su cierre.

Proclamas de protesta exigían su cierre.
Les proponemos una pequeña visita por lo que queda del campo -todo-, actualmente abandonado:

Para que se den cuenta de lo aislado del campo, se llega atravesando estos pronunciados cañones, era imposible pensar en escaparse.

El autor del artículo posa junto a la placa conmemorativa del cierre del campo en 1948.

Cuando entras al campo, te ves rodeado de dos barracones, y de frente ves el puesto de salud, donde "atendían" a los presos. En la fotografía, Valentín Moreira, mi compañero de viaje, charla con el amable ciudadano que se ofreció a guiarnos.

Adentro solo hay penumbra...

Barracones que utilizaban los presos para dormir en condiciones infrahumanas.

Irónicamente, desde la penumbra se divisaban bellos paisajes.

Una de las puertas de entrada hacia los barracones.

Símbolo de claustrofobia.

Una escalofriante escena, las celdas de castigo.

Interior de las celdas, absoluta oscuridad durante dias, e incluso semanas y meses.

Exterior del campo, al fondo, una guarita donde vigilaban los militares.

Foso que bordeaba el campo interiormente.

Letrinas comunes.

Celda de castigo supremo. Al preso se le colgaba cerca y se le aplicaban baños de agua helada, descargas eléctricas y palizas, y, entre tortura y tortura, descansaba en este habitáculo de 2x2 metros.

Puesto de socorro, donde los enfermos recibían "tratamiento" o donde se les internaban tras haber sufrido las pavorosas torturas. El primer médico que allí trabajó dijo la escalofriante afirmación de preferir firmar certificados de defunción que certificados de altas.
Fenómenos paranormales en el campo.
Cleusa S. R., vive en una de las casas aledañas al campo de concentración, y sabiendo que estábamos realizando un reportaje sobre el campo y buscábamos testimonios que avalasen los fenómenos paranormales de los que teníamos noticia, se acercó a un servidor y entablamos una amable conversación que fue derivando en los fenómenos paranormales que ella y otros vecinos de la villa han podido presenciar.
"Una noche, estábamos asando unas sardinas en la puerta de casa, como aquí es común, cuando de repente mi familia y yo, que éramos cinco personas, comenzamos a escuchar alaridos dentro de los muros del campo. Mi sobrino, que en aquella época tendría veinte años mas o menos, entro corriendo para ver si alguien se había caido, pero no, no se había caido nadie y volvió asustado. Mientras debatíamos que podría haber pasado, un haz de luz, rápido pero que se podía ver como dejaba una estela, emergía de dentro del campo y subía al cielo. Sin duda fue algo que nos dejó impactados."
- ¿Sabe de mas fenómenos que hayan ocurrido? -la pregunté-
"Claro, aquí corren de boca en boca, como bien antes te decia lamentos, luces extrañas que salen del campo, no solo las vi yo, sino mas vecinos otros dias, se oyen golpes dentro de los barracones, como si derrumbasen muros, e incluso varias personas afirman haber visto de noche una persona entrando al campo con uniformes similares al de los presos, y cuando esa persona pasa por la puerta, la persona a la que han visto ha desaparecido. Es algo que no se puede explicar. Gracias a Dios no hace daño a nadie y aqui tenemos hasta un cierto aire de folklore con el asunto."
Ese fue el increible testimonio de Cleusa con respecto a los supuestos fenómenos paranormales del campo de concentración de Tarrafal, actualmente abandonado.
Martín Ruiz, un afable nativo también se acercó al escuchar nuestra conversación y me contó que estando dentro del campo recogiendo material -pues sirve de almacén de objetos rústicos para los vecinos de las inmediaciones- escuchó claramente unos pasos detrás de el, y al darse la vuelta, sorprendido vio que no había nadie. Seguidamente pudo escuchar unos pavorosos gritos que venían de la celda de torturas. Desde entonces afirma que cada vez que tiene que entrar al campo de concentración lo hace con un cierto recelo e incluso con angustia.
Para poner fin a la historia de este lugar, que mejor que una fotografía que ilustra perfectamente el sufrimiento del lugar.

Fotografía de la tumba de un preso del campo en el cementerio de Tarrafal.
Artículo escrito por Pablo Moreira,
Fundador de Mundo Parapsicológico,
el día 19 de Agosto del 2008.
Copyright @ 2001 - 2007
Mundo Parapsicológico
Todos los derechos reservados
Aviso Legal. Contacto.
Revista digital
Mundo Parapsicológico
dedicada a la divulgación
del mundo del misterio.