Nuestro compañero y amigo Juan Miguel Marsella, presidente de la SEAMP nos había informado sobre este lugar. En este artículo podréis conocer mejor la historia y las investigaciones que esta sociedad ha realizado en los últimos meses.
Texto: Juan Miguel Marsella. http://www.seamp.net
Fotografía: Pablo Moreira. http://www.mundoparapsicologico.com
Al enterarnos de la existencia de este enclave, lo que hicimos, como es normal es informarnos un poco de lo que contaban por las localidades cercanas sobre esas cuevas, ya que nuestro viaje hacia ese paraje fue por una llamada de atención de unos cazadores, ya que nos contaron que en esas cuevas, aparte de haber sido un lugar de cobijo, de acuartelamiento y de prisión en épocas de la terrible Guerra Civil, eran lugar de rituales de algunos jóvenes de la comarca, aunque la verdad sobre este punto, por lo que pudimos comprobar, es absolutamente incierta, ya que tan solo había una zona situada al lado de una especie de balsa de agua con un circulo en el que había un montón de basura debido a acampadas o a botellones. En definitiva, una vergüenza que esta maravilla de la naturaleza en conjunto con la mano del hombre no la cuiden un poquito mas.

Otras de las historias que se escuchaban por la zona era sobre todo por los jóvenes que visitaban esa zona para hacer sus fiestas, ya más de una vez han tenido que salir corriendo por extraños ruidos en los interiores de las cuevas: pasos, gruñidos, hasta algunos aseguran haber visto sombras y luces.
También se cuenta la leyenda de un duende que camina por esos lugares de la Alcarria, al cual se le adjudica la autoría de muchas de estas historias, le achacan numerosas desgracias, pero también se dice que es el causante de que toda esa zona siempre tenga agua y el día que falten los duendes y los elfos, el agua dejará de brotar de las rocas, y el Río Tajuña desaparecerá. Solo una leyenda mas, pero nos preguntamos que serán esos extraños fenómenos que los visitantes del lugar nos cuentan.

Después de estos testimonios como es normal, procedimos a coger los bártulos y comenzamos a recopilar datos e ir a investigar la zona. Los primeros días fui con un gran amigo mío, Fernando, una persona que tiene una casa en un pueblo cercano en Valderrebollo desde 1978, y gran conocedor de todos los rincones de esos montes, ya que es gran amante de la naturaleza y de la caza, se conoce esos campos de maravilla y sabe seguir los rastros de animales por sus excrementos, y pisadas, así como a seguir sus senderos… (Este detalle tendrá mucho que ver en algunas conclusiones).

La visita la comenzamos como es normal por el día, visitando el lugar varios fines de semana seguidos para luego hacer la visita de noche. Empezamos inspeccionando cada zona al máximo, todos los rincones de este maravilloso sitio con sus cascadas y chorros de agua por todas partes. El sonido del agua se hacia poderoso en la zona, no de una forma ruidosa, si no como una musiquilla de fondo en el ambiente. El caudal del río Tajuña esta abajo y es abastecido por estos arroyuelos de montaña. Me enseño cada rincón de esa zona, vimos poleas incrustadas en las rocas, antiguos palomares y gallineros. Vimos toda la instalación principal de soportes de lo que era la instalación eléctrica por dentro de las cuevas, canalizaciones de agua, desagües, escaleras acopladas a la montaña recordándome a la fortaleza de Montsegur por sus escarpadas escaleras que se subía a los muros de la fortaleza, pero reconociendo que estos eran mas anchos y mas bajos también.

Subiendo la escalera (Foto: Juan Miguel Marsella)
Pudimos comprobar agujeros hechos por la mano del hombre en las rocas para utilizarlos como sitios de apoyo y protección, de los nidos de ametralladoras, morteros. Nuestro querido amigo Fernando se encontró hasta una vaina de bala que resulto estar datada de 1935 siendo munición utilizada por el ejército checoslovaco y de fabricación checoslovaca. Bajo estas líneas podéis comprobar las características y la fotografía de la vaina, la cual era una auténtica piedra de color ladrillo fusionada con el terreno. Una verdadera casualidad que en un lugar donde se había producido una de las batallas de las mas grandes de nuestra historia, y encontrarnos una bala datada en 1935. Esa bala posiblemente habrá matado a alguien o lo mismo no, solo fue un tiro perdido más de esta cruel batalla. Los republicanos resistieron los embistes de las fuerzas nacionales por esos montes de una forma estoica en conjunto de sus aliados en este caso checoslovacos. Muchos dejaron su vida por España y pos sus ideas, como también se la dejaron italianos por parte de los nacionales y otras muchas nacionalidades que vinieron a luchar por las distintas ideas que en esos momentos corrían por esa loca España de finales de los 30.


KAA0046
Checoslovaquia
Marcaje para el ejército, no para exportación (Lleva el mes en vez de la P de Praga)
(Fotografía: Juan Miguel Marsella)
El jardín de la Alcarria fue regado con sangre humana por una sin razón de unos señores políticos y militares, que no miran por los civiles, que al fin y al cabo somos los que luchamos, los que mandan y pierden suelen exiliarse y vivir en el exilio por lo general bastante bien, el vencedor se queda y gobierna. Pero el que sufre realmente es el pueblo.
Empezamos a observar todo el terreno, entrando en las cuevas viendo su interior, posibles caminos entre unas y otras, siendo muchas de ellas sin acceso. Para gente que no tenga experiencia o sea más torpe de lo normal en estos terrenos, debido a la dificultad de la orografía y de los movimientos que hace falta hacer para trepar o pasar por cavidades estrechas o bajas tipo reguerillo, sin el cuidado ni la capacidad adecuada tiene que extremar el cuidado. Tampoco hace falta ser un súper héroe pero si tener un mínimo de nociones.

Luego las zonas de montaña con corrientes de agua debido a las lluvias etc. tienen su especial peligro sobre todo de noche debido a la falta de visión, ya que suele caer el agua por lugar de sedimentos y rocas, y suele ser muy resbaladizo. Las rocas y las piedras suelen estar flojas y se pueden mover al pasar por encima de ellas y al estar en pendiente la caída podría ser mortal.

Llegamos a una zona donde yo en especial me quede muy sorprendido: Vimos unas rejas acopladas en una entrada de una de las cuevas y una entrada al lado abierta que iba hacia abajo. Entramos para llegar a las rejas sin conseguirlo, comentando mi amigo que lo mas seguro como era esa la que utilizaban de calabozo tendría la entrada por arriba, y la otra seria solo refugio de los vigilantes. Efectivamente, nos adentramos en la que bajaba viendo que tenía mucha dificultad para realizar el descenso y no lo hicimos, buscamos la manera de subir para la zona de las cuevas de arriba y poder dar con la entrada de esas rejas, donde mucho de los jóvenes dicen que han observado mas de una vez la sombra de algo por detrás de ella, ruidos, respiraciones y otros sonidos escalofriantes por esos parajes.


Muchos de ellos dicen haber visto como dos luces se encienden detrás de esas rejas como si de dos ojos se tratase. Seguimos cautelosamente el borde de la montaña por los senderos marcados por los animales, no encontrando un acceso a las cavidades superiores. Fernando sabía que existían, pero no daba con el camino y subimos por un lateral teniendo dificultades pero sin ser necesaria la utilización de cuerdas ni material de escalada. Por fin llegamos arriba, y buscamos el camino que nos diera con la entrada para poder acceder al interior donde se sitúan esas rejas.

(Foto: Juan Miguel Marsella)

Rejas del calabozo. (Foto: Juan Miguel Marsella)
Una vez dentro encontramos huellas de pezuñas de, por lo que dijo mi compañero, algún jabalí solitario seguramente un macho, ya que sus huellas se diferenciaban bastante de las del corzo al ser mucho mas profundas y anchas que las de estos venados. Yo ya estaba sacando mis propias conclusiones sobre el asunto de los berridos y de los fuertes golpes que los visitantes nocturnos escuchaban por esas zonas, las respiraciones, las pisadas, el arrastrar de hojas... Los jabalíes son muy curiosos, pero cuando huelen al hombre normalmente suelen huir, como casi todos los animales, por desgracia somos el animal mas peligroso y ellos lo saben. Por esos montes si un animal se pone a huir y se queda quieto con tanta vegetación y roca es muy difícil volverle a ver o saber donde está, pues saben esconderse muy bien y están acostumbrados los pobrecitos a que les intenten cazar y saben como escabullirse. Esas sombras que ven y esos ruidos pueden ser procedentes de estos animales.

El tiempo comenzaba a nublarse y nos encontrábamos un poco perdidos, sabíamos que la carretera y la furgoneta estaban abajo, pero el camino tenia bastante dificultad: por una zona estaba la zona de la cascadita que era peligroso por lo resbaladizo y alto, la zona por donde habíamos subido, que era escarpada y subiendo ves por donde pones los pies pero bajando por desgracia no se ve tan bien y ahí a gente que no estamos hechos al mundo de la escalada el bajar puede resultar peligroso.

Comenzamos a bajar por un sendero que vimos que salía de una explanada cercana a la tercera cueva, fuimos bajando, cruzando algún arroyuelo, saltando algunos obstáculos, y cayéndome yo alguna vez de culo, pasando penalidades con ramas con espinas, que se ten enganchaban en los sitios mas inverosímiles, pero por fin siguiendo el sendero marcado por nuestros amigos los animales, llegamos a la carretera y dimos por finalizada la visita.
http://www.mundoparapsicologico.com
Artículo escrito por Pablo Moreira,
Fundador de Mundo Parapsicológico,
el día 31 de Mayo del 2009.
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