De seguro este abandonado hospital es de los lugares más tétricos que he visitado, pero tampoco sería justo el bautizarlo como un hospital de la muerte, como en todos los centros sanitarios, este también ofrecía tratamiento y medicina a sus pacientes, sin embargo el investigador mantiene la teoría de que determinados sucesos con una gran carga emotiva y sobre todo trágica impregnan de alguna manera ciertos lugares y más aún si permanecen como en este caso cerrados.
Ciertamente también existen impregnaciones positivas, sucesos vividos con gran emotividad no negativa y también estos hechos impregnan los lugares, pero claro, cuando nos encontramos en un lugar que nos produce una positividad sin saber el por que, no intentamos buscarle una explicación, no nos sorprende de la misma manera que cuando otro lugar nos produce sensaciones adversas y negativas.

Este lugar ofrece unas sensaciones del todo extrañas para la persona que lo visita, adentrarse en la capilla o recorrer sus pasillos invita a toda una serie de sensaciones de intranquilidad.
Es posible que parte de estas sensaciones provengan del interior de nuestro inconsciente, sugestión producida por tan tenebroso lugar. Pero aún dicho esto, esta es precisamente la sensación, el efecto que personalmente más destaco de este hospital, no me considero una persona fácilmente sugestionable, he tenido oportunidad de encontrarme frente a rituales de “Palo”, visitado otros lugares similares, como por ejemplo el sanatorio de Agramante, en plena sierra del Moncayo, un hospital que también trataba enfermedades infecciosas, pero donde no he sentido esas sensación de sentirme acompañado y vigilado, sobre todo determinadas plantas de este hospital como la número cinco y la nueve producen sensaciones de sentirse observado, una sensación análoga a la que uno tiene cuando en un vagón de tren o en un autobús, uno siente que lo observan, entonces nos giramos y efectivamente alguien desde otro asiento o lugar tiene puesta la vista sobre nosotros. Esta es la sensación que más se parece a la que uno siente en el interior de este abandonado hospital pero con una diferencia, en la situación anteriormente descrita, uno es capaz de localizar la fuente que nos mira, en el caso del hospital uno no puede definir desde donde se siente observado, parece como si decenas de ojos nos mirasen, como si numerosos ojos clavasen su mirada en el visitante produciendo una situación de desasosiego.

Al salir de la capilla anexa al hospital, nos encontramos con un patio, el lugar donde numerosos enfermos eligieron para acabar con su sufrimiento, lanzándose desde la última planta hasta este patio, pero el ambiente de intranquilidad no se produce de la misma manera que en los pasillos del hospital, como si las almas en pena de estos difuntos volviesen al lugar donde pasaron sus últimos días e incluso años para vagar por él en muda congoja.

Quiero mostrarles a continuación el pasillo de la planta número nueve de este hospital, donde las Carmelitas descalzas se encargaron de los enfermos más grabes, muchos de ellos terminales y sin esperanza de curación.
Aquí, tuvimos oportunidad de ser testigos de lo inexplicado, pudimos escuchar una voz que nos hacía referencia a una botella de un conocido refresco que se encontraba tirada en el suelo, rápidamente recorrimos los pasillos en busca del origen de esta voz, en un primer momento pensamos que alguien no autorizado se había colado en el interior, pero no encontramos a nadie, en su interior tan solo estábamos nosotros y nuestra única compañía, el misterio.
No pudo ser fruto de la sugestión de la mente, ya que de ser así este hecho, esta voz habría sido escuchada por uno de nosotros, pero no por todos. En algunas ocasiones he sido testigo de este hecho sorprendente, lo más habitual son las mimofonías, imitaciones de ruidos que en realidad no se producen, como cierres de puertas o ventanas, pasos y otros sonidos, pero las voces escuchadas en el momento de la investigación no suelen para nada ser habituales.
Nuestro desconcierto sería aún mayor cuando al escuchar parte de los comentarios que insitu Miguel Segura estaba registrando, entre nuestras voces y esta vez en forma de psicofonía aparecía claramente una voz refiriéndose al conocido refresco, decir que esta psicofonía rompe los cánones que muchos investigadores establecen a los registros psicotónicos ya que se escucha con total perfección y sin dar lugar a dudas de lo que menciona.

Se nos produjeron en diferentes ocasiones cambios bruscos de temperatura, un hecho bastante habitual y comprobado por el investigador, parece ser habitual estas “absorciones” de la temperatura ambiente cuando se produce el fenómeno paranormal.
En aquel mismo pasillo y en otros lugares, pero sobre todo aquí, situamos detectores de movimientos, disparándose en muy numerosas ocasiones sin poder encontrar una explicación satisfactoria. Nuestra intención, la misma que la de cualquier otro investigador, intentar captar lo inexplicado, para ello usamos todos los medios de los que disponíamos, se instaló una cámara con grabación nocturna mediante infrarrojos con el fin de intentar captar lo que el ojo humano no es capaz de percibir.

Realizamos numerosos experimentos para la obtención de inclusiones psicofónicas, con resultados más que sorprendentes, sobre todo mi colega Miguel obtendría decenas de estos registros. Ciertamente la psicofonía se puede dar y se da en muy numerosos lugares, pero la mayoría de estos registros parecían evidenciar como un cierto dolor o angustia, otros se nos referían y contestaban nuestras preguntas y en algunas ocasiones nos intentaban producir miedo. Un registro nos decía:
”Cuida lo que haces”
Mientras disponíamos los equipos para la investigación.
Otro, esta vez captado por la grabadora minidisc, ante la pregunta de que echaban de menos, se incorporaba una voz que nos decía:
”Una chica, una chica”
Tanto este registro como el anterior del refresco y otros, parecen evidenciar como si estas energías, por llamar a estas impregnaciones de alguna manera, echasen de menos cosas materiales del mundo en el que vivimos, tal vez un sentimiento amplificado por el tiempo que pasaron internados en este hospital con grabes dolencias y sin poder disfrutar de determinadas cosas, que han amplificado su añoranza y deseo.

En la siguiente fotografía muestra uno de los efectos sorprendentes que nos sucedió en el interior del hospital y también en su planta número nueve y en el pasillo mismo donde anteriormente habíamos captado psicofonías y mimofonías.
Justo en una pequeña porción de suelo de menos de un par de palmos cuadrados, justo en ese lugar se daba la absorción de la batería de la grabadora minidisc, esto es habitual en ciertas ocasiones cuando el fenómeno paranormal se manifiesta, sin embargo en este caso tras salir de ese reducido espacio de suelo, la batería se recuperaba para volver a funcionar con total normalidad, pudimos ser testigos de este efecto en más de diez veces, de esta manera y una vez tras otra la batería se amorraba para volver a recuperar su carga una vez se salía de aquellos dos palmos cuadrados. El minidisc cuenta con un sistema automático que ante la falta de batería, para la grabación y procede a escribir la información en el disco, lo que se conoce por el Toc y Read, cuando esto se produce aparece un mensaje “writing” (escribiendo) esto es lo que podemos observar en la fotografía, el siguiente mensaje “Batery empt” avisando de que no queda batería.
Para mí y como técnico en electrónica me es sorprendente este efecto, ya que determinados campos magnéticos por ejemplo, pueden producir una descarga de las baterías, pero para perder definitivamente la carga, no como en este caso. Este efecto lo grabamos en video, posteriormente pude comprobar que no había ninguna disfunción en la grabadora y hasta la presente no ha vuelto a fallar, como prueba posterior realicé grabaciones con la misma pila recargable, el resultado más de 160 minutos de grabación sin problemas, cosa que pudimos comprobar en aquel pasillo, fuera de aquel espacio la grabadora funcionaba con normalidad grabando minuto tras minuto.

También hay mucha leyenda acerca de este hospital, por ejemplo se nos habla de la “habitación ensangrentada” sin duda no se trata de sangre en absoluto, si no de pintura, de seguro como decorado para alguna de las múltiples películas que se han rodado en su interior.

La siguiente fotografía muestra decenas de fotos clavadas en el techo, custodiadas por Ángeles, la leyenda dice que son las fotografías de aquellos que fallecieron en este tétrico hospital, sin embargo la realidad pudiera ser totalmente diferente, es altamente probable que tanto estas fotos como los ángeles que evidencian haber sido pintados con posterioridad sean o hayan servido también como decorados para alguna secuencia de las numerosas que allí se han rodado.

Cuando nos referimos a extraños ritos llevados a cabo en el interior de este hospital, no estamos seguros de que en realidad sean rituales satánicos ni de magia negra, pero podemos hacernos una idea cuando escuchamos a los vigilantes del lugar hablándonos de extraños ropajes y elementos. De los últimos testimonios que hemos podido recoger, está uno que nos narraba como tras escuchar salir música de la capilla, heavy metal, se encontraron con una persona bailando desnuda con una mascara demoníaca, tal vez en primera impresión nos haga desbrozar una sonrisa, sin embargo podríamos preguntarnos cual era la finalidad de esta “danza” y cuales las invocaciones. En la fotografía podemos apreciar una corona de flores, muy posiblemente robada de algún campo santo y sustraída de algún difunto, posiblemente fruto del gamberrismo o posiblemente elemento de algún macabro ritual, el encontrarme con esta corona admito me produjo una extraña sensación.

Y continuando con los testimonios de los vigilantes está uno que merece una especial mención, nos comentaba como al llegar a su servicio se encontraba con una ventana con la luz encendida, entonces preguntaba a los obreros que llevan a cabo las reformas en el hospital acerca de si dejaban conectada la electricidad, el encargado lo negaba, diciendo que cada atardecer, cuando marchaban era primordial el desconectar la electricidad como precaución sobre todo, dado el mal estado de las instalaciones, aseguraba la desconexión, pero lo cierto es que este vigilante noche tras noche, en muy repetidas ocasiones se encontraba con una ventana iluminada, quien encendía la luz, es una incógnita, y como este mismo vigilante argumentaba, habrá que preguntárselo a los de dentro…

En la siguiente fotografía aparezco junto a uno de los vigilantes, el cual nos narraba sus sensaciones, nos decía no sentir nada fuera del hospital ni en sus inmediaciones, sin embargo y cito sus palabras textuales “No entro dentro, ni aunque me lo recete el médico”
Admitía que en su interior sentía desasosiego, intranquilidad, una extraña sensación le invadía, lo mismo que la mayoría de las personas que han visitado este clausurado hospital, igual que lo que han admitido sentir los actores que han grabado en su interior, como si hubiese un “algo” extraño que produce intranquilidad.

Para un investigador son muy importantes los testimonios de los testigos, en este caso he tenido oportunidad de entrevistar a personas que se han acercado a visitar el lugar, prácticamente todas coinciden en que en el exterior del hospital no se da sensación extraña alguna, no ocurre lo mismo en su interior, muchos con una simple primera visión, descartan el adentrarse en su interior, la mayoría visita el lugar llamados por los extraños sucesos que se cuenta acontecen en este enigmático lugar.

Parte del sistema de alarma sigue en funcionamiento en la Pineda, la parte habilitada de este hospital para enfermos mentales profundos, todos los demás sensores y dispositivos han sido quitados o desconectados, la siguiente fotografía es fruto de uno de los testimonios que nos contaba como en la central de alarmas en ciertas ocasiones, daba aviso del sensor que se muestra, pero como podemos observar, no hay conexión ni sensor alguno de alarma.

Hemos grabado varios documentales acerca del misterio de este hospital, durante una de estas grabaciones fuimos testigos de un hecho extraño.
Nos encontrábamos en la planta número nueve, donde más fenómenos hemos podido constatar, estábamos comentando acerca de nuestras experiencias cuando “algo” pareció rozarnos, como si alguien pasara por nuestro lado, nos encontrábamos, Toni, Maria José, Miguel, un servidor y el cámara, todos tuvimos al mismo tiempo esa sensación, incluso con el movimiento del cuerpo que se produce cuando alguien pasa por nuestro lado rozándonos, sin embargo el cámara no lo había sentido, pero claro, él se encontraba más al interior, más cerca de mí, tan solo comentó haber sentido como yo le pisaba, yo quedé desconcertado ya que en ningún momento me di cuenta de haberle pisado, pero tal vez ni yo mismo me percatara de ello, en ese momento Toni comentó que era fácil probar si realmente le había pisado o no, el suelo en todo el interior está completamente lleno de polvo, acrecentado además por las obras, así que de haberle pisado forzosamente tendría huella en el zapato, pero no fue así, la parte superior el zapato estaba totalmente limpio, la prueba definitiva sería cuando le piso para comprobarlo y efectivamente la huella de mi zapato queda perfectamente marcada sobre el suyo.
¿La sensación del paso de alguien pudiera ser sugestión? Sinceramente una sugestión al mismo tiempo en varias personas, no lo creo, el sentir una pisada ¿más sugestión?...

Hemos realizado diferentes experiencias ouija, siempre con motivo de la investigación. Como objetivo el intento de establecer contacto con ese “algo” que muy posiblemente se encuentre en el interior de este hospital. Estas sesiones han sido muy especiales y con características especiales, en una de las sesiones ninguno de los participantes podíamos despegar nuestros dedos del master, de la pieza central de la ouija, parecían haberse quedado como pegados, hecho que es la primera vez que nos sucede, movimientos bruscos, rapidez inusual, conversaciones fluidas y movimientos incluso fuera del tablero, notables registros psicotónicos tanto en las grabadoras digitales como analógicas e incluso un registro en la video cámara digital.

Nuestras investigaciones se han caracterizado por el empleo del máximo equipo posible pero siempre alguno de estos equipos han sufrido alguna anomalía, siempre alguno de los aparatos, (aparatos que no son sugestionables), han sido víctimas de un mal funcionamiento e incluso nulo. La presente grabadora analógica de bobina abierta no registró grabaciones hasta después de varios intentos, no tan solo son destacables los casos de descargas anormales de las pilas y baterías si no que algunos equipos sin explicación funcionaban mal, momentáneamente no iban e incluso no funcionaban.

Quisiera despedir el presente artículo con una vista lejana del edificio.
La investigación sigue abierta, mi sensación, algo inteligente habita en el interior de este hospital, infestaciones, las almas o espíritus de los fallecidos, no lo sé, existe una gran barrera entre lo que creo y lo que puedo probar, pero sin duda es uno de los lugares más enigmáticos que he tenido oportunidad de visitar e investigar.
Como comentaba al principio de este artículo, en la actualidad se llevan a cabo obras para convertir este lugar en uno de los mayores centros audio visuales de Europa, pero yo me pregunto, una vez concluidas las obras ¿continuarán los fenómenos?
Artículo escrito por Francisco Recio,
Colaborador de Barcelona.,
el día 15 de Mayo del 2007.
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