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Exploramos el Colegio Internacional Izarra

En este articulo os queremos enseñar el Colegio internado Internacional de Izarra, repasando su historia, como fue, que le paso y como esta a día de hoy para que descubráis a este gran desconocido que se esconde en la provincia de Alava como homenaje y recuerdo a lo que en su día fue una importante institución educativa de la que hoy solo quedan las ruinas

Lo que ahora se conoce como el Colegio Izarra fue desde los años veinte la finca de recreo de la poderosa familia Oriol, uno de los apellidos que mejor ha representado a la oligarquía la España del siglo XX. Aún se puede apreciar la estructura de un templo clásico y zonas ajardinadas con esculturas, fuentes y altares monumentales creadas en aquella época. De origen catalán, Carlos VII otorga a uno de ellos el título de marqués de casa Oriol. Franco lo confirmo en 1958.


Familia Oriol

Eran muy ricos y contaban con poder en las eléctricas y en la banca. En Álava, José Luis Oriol y Urigüen era además el líder del partido tradicionalista, diputado a Cortes y ganó prácticamente en todas las elecciones durante la República. José Luis conspiró contra ella y el 4 de junio de 1936 se reunió con el general Mola en Pamplona como jefe de los carlistas alaveses. Fue uno de los financieros del golpe militar. También se reunió con el gran muñidor del alzamiento en Vitoria, el teniente coronel Camilo Alonso Vega, que encontró el apoyo de los carlistas alaveses.

Algunos milicianos llegaron hasta el chalé pero se retiraron porque era inseguro

Todo eso lo sabían los milicianos y gudaris de la columna que el 7 de diciembre de 1936 llegaron hasta el chalé en una ofensiva durante la Batalla de Villarreal. El frente alavés quedó configurado en los primeros meses de guerra desde Isuskiza hasta Peña Orduña y los altos de Oiardo, Txibiarte, San Pedro y Argitza (Izarra) formaban parte de la línea de trinchera franquista con amplio control sobre Altube y su carretera. Enfrente, las fuerzas republicanas desde Gorbea hasta Barambio.

En palabras de Eduardo Uribe, miliciano de la UGT, “El día 7 de diciembre nos llevaron en autobuses hasta Barambio (Álava), donde desayunamos y nos dieron una bolsa de comida para un día. Dos días antes las fuerzas leales habían tomado el monte San Pedro. Ascendiendo montes y atravesando valles llegamos al mediodía a los túneles que hay en las vías del ferrocarril del Norte. Allí el capitán nos indicó que las posiciones que había que tomar eran Chibiarte y Sobrehayas. Era la primera vez que atacábamos una posición, y sería la más terrible. Estaba muy nublado y caía algo de nieve. Eso fue nuestra salvación, por lo menos de momento, ya que nos permitió avanzar hasta unos 200 metros de las trincheras enemigas sin que se dieran cuenta. Después se despejó la niebla y nos inmovilizaron bajo el intenso fuego de sus armas. Era una zona llana sin ningún lugar para protegerse, así que en cuanto desapareció la niebla y quedamos al descubierto tuvimos muchas bajas y gracias a que otra de nuestras compañías atacó el enemigo por un costado, les obligamos a retirarse, abandonando incluso algunos fusiles y pertrechos. Nuestro comandante belga –Juul Christiaens– fue el primero en llegar a la cima del monte. En Chibiarte cogimos un requeté prisionero que llevaba un escapulario con una inscripción que decía ‘detente bala’. No sé a dónde iría a parar…

En este ataque, sigue Uribe con su relato, “…algunos milicianos llegaron hasta el chalé de Oriol (Argitza) muy cerca de Izarra, pero se retiraron porque el lugar no ofrecía ninguna seguridad para resistir el contraataque, que no se haría esperar.

Al amanecer del día 8 todos estábamos helados. No se podía hacer fuego porque la leña estaba mojada. Los fusiles cubiertos de barro los usábamos como bastones. Si aquella noche se les ocurre atacar nos cogen de las orejas y nos llevan hasta Burgos. Desorientados como estábamos, nadie se había preocupado de colocar centinelas. Un grupo consiguió encender una hoguera y fuimos todos a calentarnos y a secar la ropa. De pronto, alguien que no tenía sitio cerca del fuego se dio cuenta de que a lo lejos por la parte de Uzquiano se veían grupos de soldados con mulos que parecían transportar ametralladoras y morteros. No había trinchera y nadie había pensado fortificar la posición y, aunque hubiéramos querido tampoco podíamos porque no teníamos herramientas. Tumbados en el barro, cada uno buscó un sitio donde esconder la cabeza y empezó el tiroteo, pero, al poco tiempo, algunos nos quedamos sin munición, ya que la habíamos gastado en el ataque. Acostumbrados a hacer marchas sin intervenir en ningún combate más de uno había dejado parte de la munición en el cuartel para evitar molestias del peso. En las salidas que habíamos hecho nunca nos decían a dónde íbamos.

Nuestras ametralladoras casi no funcionaban por el agua, el barro y la falta de prácticas de los servidores. Las cintas de munición estaban empapadas. En algún sitio llegaron tan cerca que una granada Lafitte le pegó a uno en el casco, ¡Menos mal que no explotó!. Lo que yo me pregunto es de dónde sacaría aquel casco, igual era de bombero. En cambio a una docena de metros de donde yo estaba un mortero casi le llevó el pie a un cabo.

Llegó una sección de un batallón vasco con dos ametralladoras que traían al hombro y alivió algo nuestra situación, pero lo pasamos muy mal hasta que subió de Barambio una compañía del 6º de la UGT armados con fusiles de un solo tiro. Las balas eras de plomo y el calibre creo que era de 11 mm. Esta era la ayuda que nos mandaba el gobierno socialista francés. También nos ayudó una batería de 155 mm que no se de dónde tiraba pero tiraba bien.

Al atardecer subió a relevarnos una compañía del batallón Bakunin, de filiación anarquista. Justo en el momento de hacer el relevo cuando nuestro capitán les indicaba donde estaban las posiciones enemigas, una bala le atravesó la cabeza al capitán del Bakunin muriendo en el acto. Hacía tanto frío que a varios que no se preocuparon de secarse los calcetines se les helaron algunos dedos de los pies.

Bajamos a Barambio y en el pueblo, esperándonos, había un camión cargado de bolsas con chocolates, galletas, coñac… Llenamos las mochilas pues sobraban todos los paquetes de los que habían resultado muertos o heridos, y en autobuses nos trasladaron a Bilbao.

El UGT 3 tuvo cerca de una veintena de muertos a consecuencia de aquellos combates, aunque solo se han podido confirmar los nombre de 15 de ellos: el teniente Deogracias Galache; el cabo Toribio Larrea y los milicianos José Gómez, Eusebio Gutiérrez, José Magalet, Demetrio Peña, Jesús Carballo, Antonio Fernández, David Fernández, Eugenio Sáez del Solar, José Suárez, Ciriaco Estévez, Ángel Orúe y Manuel Abejón. El batallón sufrió 161 bajas entre enfermos y heridos“.

Blanco durante la guerra

Son muchos los que recuerdan el perfil del chalé de Oriol en la cumbre de Argitza. Santos Guinea, vecino de Lezama, recuerda que durante la guerra, este edificio se convirtió en objetivo prioritario de la artillería republicana, una batería de obuses Scheneider de 155 mm. que tenía sede en Barambio pero que era movido unas veces a Lezama y otras a Urkilla o Saratxo para disparar contra las posiciones Nacionalistas, como viene reflejado en el libro ‘Araba oi Araba’ de Koldo Azkue.

Este tipo de cañón, muy utilizado desde la Primera Guerra Mundial por todos los ejércitos tenía un alcance de 11 kilómetros y desde Urkillo hasta el actual colegio Izarra hay unos 5 en línea recta.

El hijo mayor de José Luis Oriol, José María de Oriol y Urquijo, fue uno de los miembros del consejo del partido único franquista FET y de las JONS y uno de los hombres fuertes del régimen.

El chalé fue cedido años después de la guerra a los Jesuitas, que lo usaban como una residencia para actividades de la comunidad. Con la ayuda de un empresario bilbaíno se convirtió en internado de élite, abriendo sus puertas en el año 1967.

A finales de los 70 se empezó a construir el pabellón femenino (el edificio que está a mano derecha nada más entrar, actualmente quemado en gran parte). El dueño del centro fue procesado por pederastia, lo que hizo que Rumasa, una de cuyas empresas estaba construyendo la ampliación, se quedara con el colegio.

Construido en una finca de cerca de 150.000 metros cuadrados entre los limites de Arguitza y Urtia, siendo el centro de su puerta de entrada principal el limite territorial, como así indican sus columnas.

Expropiado por el Estado a la empresa Rumasa, pasó a formar parte del grupo Ingles Montessori quienes lo rebautizaron con el nombre de “Izarra International College” para convertirlo en un colegio inglés pero tampoco funcionó.

En el año 2000 la Fundación del deportivo Alavés compró el recinto por algo mas de 2 millones de euros con intención de construir casas de lujo, el Ayuntamiento de Urkabustaiz lo impidió.

Hasta 2008 las cuadras estaban alquiladas a una asociación hípica. Después vino el abandono, saqueo y los proyectos fallidos como si alguien siguiera tirando bombas sobre la colina de Argitza con algún viejo cañón Scheneider.

El 14 de Enero del 2011 un fuerte incendio destruyo un pabellón completo, supuestamente fue intencionado.

Todo esto obligo al Club a vender el recinto a la Diputación por 5,7 millones de euros. En el momento de la compra la Diputación tenía un proyecto para reutilizar el complejo. Ha pasado bastante tiempo de ello y, aunque han surgido nuevos proyectos, ninguno ha sido efectivo hasta la fecha.

A día de hoy el Colegio se encuentra cerrado por la Diputación habiendo tapiado todos los accesos a los distintos edificios para evitar que la gente se cuele en ellos debido a su avanzado estado de deterioro, para evitar posibles accidentes y lesiones. Los caminos mas peligrosos han sido cerrados por ramales y el recinto se encuentra fuertemente vigilado por una gran empresa de seguridad, que vela día y noche por su preservación y evitar que siga siendo vandalizado.

A nuestra llegada nos atendió un vigilante de seguridad indicándonos la imposibilidad de acceso a las instalaciones sin la autorización formal de la Agencia de Desarrollo de Alava indicándonos la forma de contacto con ellos -desde aquí queremos agradecer al vigilante y a la responsable en dicha agencia por su atención y rápida tramitación de la autorización para poder acceder al interior, así en especial al vigilante, que por motivos de seguridad no vamos a dar indicaciones de el ni de su empresa, por acompañarnos cuando le fue posible y explicarnos historia y uso de las diversas edificaciones, las piedras que hemos puesto en las imágenes iniciales y 2 estatuas escondidas entre la maleza que veréis lo largo del articulo y que sin su ayuda jamas habríamos descubierto-.

Según entramos seguimos la carretera cuesta arriba dejando a mano izquierda pistas de baloncesto, tenis, patinaje, establos y piscinas y llegamos a la parte superior, donde están las escuelas, de ahí iremos bajando y mostrándoos todo lo comentado. En la plaza central entre los edificios lo primero que encontramos es un altar donde los Jesuitas celebraban misas en el exterior.

A su derecha encontramos Garden House, edificio de aulas de BUP, COU y secretaria.

Frente a la entrada de estas aulas tenemos una gran fuente ornamental y unas escaleras que nos conducen a traves de un pasadizo de pinos hacia una representación perfecta de un altar Griego.

El recinto divide los edificios por nombres, teniendo aquí Mountain House, mas adelante veremos Bell House y Forest House, al tener implícita la palabra House (Casa) nos da a entender que se trataban de las residencias de los estudiantes, pero este posee sala de cine y conferencias, cafetería y discoteca propia.

Frente al anterior pabellón (Mountain House) encontramos la entrada a la capilla del edificio Bell House (Conocido comúnmente como “el chalet”). En este edificio estaba el despacho del Director, la sala de reuniones y otras salas usadas por la junta directiva y profesorado. Hay un rumor entre los antiguos alumnos que indica que aquí también se encontraba un museo privado, pero aun no ha sido confirmado.

Edificio adornado en su entrada por una segunda fuente ornamental que se amplia hacia su derecha en jardineras y columnas.

Siguiendo por su derecha nos lleva por el paseo de columnas que baja hasta Lake House (acabando en una fuente con estatuas que veremos mas adelante) y jardines hasta la parte trasera del edificio y continua mas allá.

Pero a su izquierda encontramos 2 caminos, vamos ahora a coger el de la izquierda, que continua recto y nos lleva a otros edificios, el de la derecha son escaleras que nos llevan a los establos, y escondido entre la maleza al finalizar las escaleras están las estatuas y fuente que comentamos al inicio del articulo y mostraremos en breve.

Supuestamente aquí vivía el personal del centro, conserje, profesorado, etc…

Frente a este edificio encontramos las canchas de tenis, según nos ha informado un antiguo alumno del centro.

En este punto el vigilante nos mostró que escondida entre la maleza se encontraba una fuente de agua potable y tras ella una escalinata con 2 estatuas, de mujer y hombre, la inicial de mujer sufrió un intento de robo en el que la rompieron parte de las piernas, conservando aun sus escombros bajo ella en el suelo.

Bajando por los establos encontramos una senda que nos lleva hacia la laguna Lamioxin, actualmente hay una senda publica para que los aldeanos y turistas puedan acceder a ella sin dificultad, siendo la única zona del colegio que ha quedado abierta al acceso del publico.

En nuestra investigación sobre la historia del lugar, intentando averiguar la vida del centro, hemos conseguido encontrar la opinión de algunos antiguos alumnos de este colegio:

  • Gabino: Hola , yo estuve 5 años en el colegio hace ya 32 años, también me casé con una antigua alumna que conocí en el colegio hace 23 años y tenemos dos hijas. Era un sitio magnífico, que más puedo decir.
  • Carmen: Hoy me he puesto a buscar cosas de Izarra en Internet y me lo encontré. No sabía que estuviera abandonado ni que se encontrara en ese estado. Yo estuve en el 77 y 78, haciendo 5º y 6º de EGB. No había caballos entonces. El colegio pertenecía a Rumasa y fuimos algunos niños becados desde distintas partes de España. Yo soy de Tenerife. Recuerdo a la directora Doña Carmen, a la señorita Elvira, Filo, al padre Leiva y a otros más. La srta Raquel fue una de las mejores profesoras que he tenido nunca. Agapito el bedel también era muy querido. Su hija estudió conmigo. Tengo sentimientos encontrados de esta época pero el colegio ha sido parte de mi vida y eso no se puede borrar.
  • Angel: Yo estuve en el internado durante un verano y, os aseguro, fue una de las peores experiencias de mi vida. Con 12 años tuve que aprender a convivir con mucho delincuente con pasta. En Izarra, al menos en verano, se juntaba lo peor de cada casa… El objetivo fundamental era la disciplina, no la excelencia en la educación ni los paseos por el campo….
  • Asier: Hola soy Asier, yo estuve en el 85 – 8º 1º 2º bup, si mal no recuerdo. Son vagos recuerdos pero nostálgicos que forman parte de una etapa difícil. Raquel la profe de historia ¿verdad? Cada vez que veo un reportaje de Egipto me acuerdo de ella, nos situaba a todos justo allí, parecía pertenecer a alguna dinastía y haber viajado en el tiempo para llegar justo a la hora de clase. También aquel profe de ingles que se despidió su último día de clase con una canción de Supertramp. Ahora en mi 4ª etapa, dicen que es el ciclo en que marcas momentos de inflexión en tu vida, añoro esos momentos vividos de un modo, y recordados de otro.
  • Patxi: Yo estuve en Izarra cuando se inauguró. Iba lo peorcito de lo mejorcito. Niños de papa delincuentes rechazados por los colegios normales. El director era d. Juan XXXX, un hombretón al que le gustaban mucho los niños… Recuerdo los bosques, los jabalíes, el cementerio, el barranco, al sr. lusquiños, y otros profes, el sr. Goitia de inglés. Estuve 3 años de los 10 a los 13 creo. Gracias por el reportaje.
  • Elena: ¡Hola a todos! Yo solo fui a Izarra en los 3 últimos años hasta el cierre pero también es un sitio de lo más especial para mi. Mis padres, Anne y Pedro eran profesores del colegio, fue ahí donde se conocieron y más tarde se casaron en la capilla del colegio. Hay un grupo en facebook con 854 miembros llamado IZARRA boarding school en el que están profesores y antiguos compañeros y donde ya han planeado unas cuantas cenas de reencuentro.
  • Silvia: Yo estuve dos cursos, del 77-79, becada por la federación española de natación. Tengo que decir que la integración con los alumnos no nadadores era, para mi, completa. Recuerdo esa etapa como una de las mejores de mi vida. El colegio estaba en una finca magnífica. Recuerdo ver amanecer mientras entrenábamos, y a pesar de ser un colegio vinculado al opus, no se nos obligaba a nada diferente a cualquier otro colegio. Por supuesto que recuerdo a Raquel, a mi profesor de lengua de 8 y 1 BUP, aunque no recuerdo el nombre, a Filo y a mucha más gente además de mis compañeros nadadores. Un saludo a Edurne U. del pueblo de Izarra.


Piscinas climatizadas, estaban en un local acristalado


Pasillos interminables en las residencias


Entrada de Bell House


Decoración en el techo


Discoteca


Los alumnos disfrutando de la discoteca

Puedes visualizar más fotografías en la página web del autor del artículo, La Tartana del Misterio.

 

Publicado por el día 28/09/2017 | Sin comentarios

 

 

 


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