» Ovnis en el Pentateuco

Mundo Parapsicológico

Búsqueda personalizada
Estás en la sección

Ufología

Ovnis en el Pentateuco

Los antiguos textos sagrados que acompañan a la humanidad desde hace milenios son los mayores y mejores dossieres ovni de los que podemos disfrutar. Lo que hoy llamamos extraterrestres (sin tener pruebas de que verdaderamente éstos sean de otros planetas) eran llamados ángeles en la Antigüedad

Nota aclaratoria: El presente artículo fue escrito el día 2 de noviembre de 2005 por Purificación García Martínez.

Debo comenzar dejando claro que quien esto escribe lo hace con el mayor respeto hacia las religiones cristiana y judía. No estoy interesada en convencer a nadie para que piense como yo. Me limito a comparar los testimonios dejados en la Antigüedad por unos (atribuyéndolos a Dios), y los dejados en tiempos modernos por otros (atribuyéndolos a extraterrestres).

Los antiguos textos sagrados que acompañan a la humanidad desde hace milenios son los mayores y  mejores dossieres ovni de los que podemos disfrutar. Una gran cantidad de encuentros cercanos en ellos narrados que nos permiten deducir qué tipo de inteligencias se esconden tras esas luces que se aparecen en los cielos, tras esos casos de abducciones perpetradas posiblemente por el mismo tipo de seres. Lo que hoy llamamos extraterrestres (sin tener pruebas de que verdaderamente éstos sean de otros planetas) eran llamados ángeles en la Antigüedad.

Reconozco lo arriesgado de esta teoría, pero ni soy la primera ni soy la única. En este artículo, trataré el tema del Pentateuco (la Torah para los judíos) por ser, a mi juicio, la parte más interesante y reveladora en cuanto a contacto con “seres superiores” (por denominarlos de alguna manera) se refiere.

El Pentateuco es el conjunto de los primeros cinco libros del Antiguo Testamento (Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio). El término proviene del griego Pentáteukhos, que son los “cinco estuches” cilíndricos donde se guardaban los “cinco rollos” o volúmenes. Son un conjunto de narraciones tanto de vivencias como de leyes, y abarcan desde la creación del mundo hasta la muerte de Moisés. Se cree que los relatos patriarcales narrados en el Génesis datan de 1850-1700 a. C.

\La Torah.

Pero antes de entrar de lleno en las similitudes entre lo que vieron los primeros judíos y los avistamientos ovni de nuestros tiempos, les invito a una pequeña reflexión:

Los hijos de Dios y las hijas de los hombres

Cuando los hombres comenzaron a multiplicarse sobre la tierra y les nacieron hijas, vieron los hijos de Dios que las hijas de los  hombres eran hermosas y tomaron para sí por mujeres de entre todas ellas las que bien quisieron“. Gen 6.

Numerosas preguntas surgen en mi cabeza tras esta lectura. Se habla de los hijos de Dios y de las hijas de los hombres por separado (a mi en catequesis me enseñaron que nosotros éramos hijos de Dios). Entonces… ¿Dónde viven esos hijos de Dios? Si ellos cohabitaron con mujeres y les dieron hijos a éstas, es de suponer que éstos hijos de Dios son de carne y hueso (no entes, ni espíritus ni nada por el estilo), por lo que viven necesariamente en un lugar como el nuestro. Si ese lugar no es la Tierra, ¿Cual es?

Pasemos ahora a las descripciones de los fenómenos anómalos que supuestamente pudieron contemplar los primeros patriarcas y sus descendientes:

Destrucción de Sodoma

Entonces Yahvéh hizo llover sobre Sodoma y Gomorra azufre y fuego de Yahvéh, desde los cielos, y destruyó estas ciudades y toda la llanura, y las plantas del suelo. La mujer de Lot miró atrás y se convirtió en estatua de sal“. Gen 19,24.

Curioso que desde el cielo se lance fuego y azufre. El olor a azufre se halla presente con frecuencia en los lugares donde han sido vistos naves y seres humanoides, así como otros seres que han sido identificados con el demonio. Como es curioso también que un elemento tan infernal como éste azufre se mencione en la misma Biblia en un acontecimiento relacionado con Dios. En el caso norteamericano de Flatwoods en el que una mujer llamada Kathleen May y unos niños contemplaron un gigantesco ser en un bosque tras la visión de una bola de luz que aterrizaba en el mismo el 12 de septiembre de 1952, dicha señora destaca el nauseabundo olor a azufre que quedó en la zona.

Ya en el Éxodo, podemos leer las características físicas de las que hace gala Yahvéh cuando se aparece ante el pueblo para contactar con Moisés:

La zarza ardiendo

Se le apareció el ángel de Yahvéh en una llama de fuego, en medio de una zarza; y vio Moisés que la zarza ardía en el fuego, pero que no se consumía“. Ex 3, 2.

Puede ser, que no tiene por qué serlo, pero es desde luego una posibilidad; que lo que viera Moisés fuera en realidad uno de los numerosos objetos rojizos vistos en el cielo por cientos de personas. Citando un ejemplo, el sucedido en Alegría de Álava el 6 de diciembre de 1978, en el que una señora observa un objeto, que según sus propias palabras: “…comprobé que aquello era como butano, muy fuerte…, como fuego, y me quedé un tanto impresionada.

Israel sale de Egipto

Partieron de Sukkot y acamparon en Etam, al borde del desierto. Yahvéh iba delante de ellos: de día, en columna de nube, para guiarlos por el camino; y de noche en columna de fuego para alumbrarlos, a fin de que pudieran caminar de día y de noche. La columna de nube no se apartaba de delante del pueblo por el día, ni la columna de fuego por la noche“. Ex 13,20.

Mucho se ha hablado de la apariencia de nube de muchos de los no identificados durante el día, aunque precisamente por su apariencia ocasional durante el día, son desacreditados. No se puede decir lo mismo de la columna de fuego en la noche. ¿Acaso es normal que una columna de fuego nos guíe en la noche a donde nos lleve? ¿Qué fenómeno atmosférico con ese aspecto puede repetirse cada noche durante tanto tiempo teniendo esa apariencia y continuando ahí, de día, en forma de columna nubosa?.

Paso del Mar Rojo

El ángel de Dios, que iba delante de las huestes de Israel, cambió de lugar y se puso detrás de ellos. También la columna de nube que iba delante de ellos se puso detrás, entre el campo de los egipcios y el de Israel.” Ex 14, 19.

Los hijos de Israel entraron en medio del mar a pie enjuto, mientras las aguas formaban para ellos una muralla a derecha y a izquierda“. Ex 14, 22.

\Cruzando el Mar Rojo, de Cosimo Rosselli, 1481-83. Capilla Sixtina, Vaticano.

Aunque Yahvéh hace partícipe a Moisés de la separación de las aguas con su cayado, no es él quien logra semejante prodigio si no Yahvéh quien sopla viento de oriente y “seca” las aguas. Ese viento que creaba esa separación de las aguas, podía ser el efecto causado por la nave sobre el agua con su sistema de propulsión, capaz de pasar por encima de las cabezas de la gente sin apenas despeinarles, como ha sucedido en tantísimos encuentros con los no identificados.

Teofanía en la montaña

Al tercer día, cuando llegó la mañana, hubo truenos y relámpagos y una espesa nube sobre el monte y un sonido de cuerno muy fuerte, y se echó a temblar todo el pueblo que estaba en el campamento.” Ex 19, 16.

Todo el monte Sinaí humeaba, porque había descendido sobre él Yahvéh en forma de fuego, y el humo subía como la humareda de un horno. Toda la montaña retemblaba fuertemente. El sonar del cuerno se acrecentaba más y más.” Ex 19, 18.

Interesante. Un Dios que se cubre de humo y hace ruido.

\Pintura cerca del Castillo Conti Dotremond en Bélgica. Moisés sostiene las tablas de la Ley ante tres objetos.

Al descender Moisés del monte Sinaí llevaba las dos tablas del testimonio en sus manos, y no sabía él que la tez de su rostro resplandecía por haber conversado con Yahvéh. Aarón y todos los hijos de Israel, al mirar a Moisés, vieron que la tez de su rostro resplandecía, y tuvieron miedo de acercársele.” Ex 34, 29.

Apenas acabó de hablarles, puso Moisés un velo sobre su rostro. Cuando Moisés entraba a la presencia de Yahvéh para conversar con él, quitábase el velo hasta que salía.” Ex 34, 33.

Más coincidencias con descripciones de avistamientos OVNI. En numerosos relatos de encuentros con los no identificados, se cuenta que estos aparatos dejan sobre el terreno y en algún caso, sobre el testigo, una luminosidad, frecuentemente verdosa.

En el tercer libro del Pentateuco, Números, viene un caso muy interesante desde el punto de vista ufológico.

La nube

El día en que se erigió el tabernáculo, la nube cubrió el tabernáculo, la tienda del testimonio, y desde la tarde hasta la mañana estuvo sobre el tabernáculo como un fuego. Y así era diariamente: la nube lo cubría [de día], y de noche parecía como de fuego“. Num 9, 15.

\Nube pulida por el viento que recuerda los relatos de Yahvéh sobre el Sinaí.

Lo que sigue no lo escribo por cuestiones de espacio. Pero no tiene desperdicio nada de lo que dice desde el principio hasta el final. El campamento sólo se movía para caminar cuando se alzaba la nube la cual tenía personalidad propia, ya que podía permanecer cubriendo el tabernáculo una noche, un mes o un año. Los israelitas se limitaban a moverse o a acampar obedientemente según lo dispusiera la nube. ¿Si se trataba de un fenómeno atmosférico, por qué motivo perseguía el tabernáculo o tienda de reunión?

El Levítico es una recopilación de leyes sobre el sacerdocio y Deuteronomio es una repetición o recordatorio de las leyes y de lo relatado en los cuatro anteriores libros. Prácticamente no hay en ellos datos que nos puedan interesar respecto a este tema excepto el anteriormente citado de La Nube. Pero hay un párrafo, con el que concluye esta apasionante recopilación de cinco libros, que es el que me ha llevado en cierto modo a escribir sobre este tema de los posibles ovnis del Pentateuco:

\Moisés con las tablas de la ley, de Guido Reni. Año 1620 aproximadamente.

No ha vuelto a surgir en Israel un profeta como Moisés, a quien trataba Yahvéh cara a cara, ni por tantas señales y prodigios como Yahvéh le mandó hacer… ni por su mano tan fuerte y por las cosas tan grandes y terribles que él hizo a los ojos de todo Israel.” Deu 34, 10.

 

Publicado por el día 02/11/2005 | 12 comentarios

 

 

 


Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

© 2001 - 2016 Mundo Parapsicológico. Todos los derechos reservados. Aviso legal. Privacidad. Contacto.