Coronavirus asistencia sanitaria

Coronavirus, COVID-19… son diferentes los nombres que definen una nueva pandemia que está extendiéndose por el planeta tierra. ¿Es razonable la alarma generada? ¿Hemos revisado nuestro pasado para aprender de él o, por el contrario, pensamos que es algo novedoso?

Vivimos en un mundo repleto de comodidades. Si, por mucha crisis y muchas penurias que día a día pasa la humanidad, jamás hemos tenido una vida tan cómoda y fácil. Pensamos que estamos inmunes a todo y como hemos podido ver nuestro modelo y sistema de vida cambia de un día para otro. Un conflicto bélico, un giro político o una epidemia haciendo que de repente nuestros esquemas cambien radicalmente.

Coronavirus
Coronavirus. Un desafío a la humanidad. CDC/ Alissa Eckert, MS; Dan Higgins, MAM / Public domain

Quizá por todo ello hemos obviado lo que no se ve. Hemos obviado que seguimos siendo parte de la naturaleza, que sigue su curso y que jamás nos paramos a pensar en ella. La naturaleza tiene sus propios sistemas de regulación y jamás podremos evitarlos. Entre ellos están los virus, muchos de ellos controlados con el avance de la ciencia y otros que suponen un gran peligro para todos nosotros.

El Coronavirus o COVID-19 es uno más de estos sistemas reguladores totalmente naturales y sin ningún tipo de intervención humana.

Las pandemias a lo largo de la historia

Como sociedad nos negamos a reconocer que esto es algo milenario. Una epidemia de cierta magnitud llega cada 100, 150 años, pero prácticamente todos los años ocurren epidemias en pequeñas localizaciones.

Pero la humanidad ha visto truncada su población en muchísimas ocasiones, entra las que cabe destacar:

La Peste Bubónica

Conocido por ser hasta ahora el más letal que ha sufrido la humanidad con respecto a su población: Casi 100.000.000 de muertes (Casi un 50% de Europa en la época) sucumbió ante esta enfermedad que marcó un antes y un después en la historia de la humanidad. Los principales síntomas eran fiebre alta y tos sanguinolienta y tenía un periodo de incubación de apenas unas horas.

La Viruela

Este virus que nos ocupa ha sido con diferencia el más letal que ha conocido el ser humano y, curiosamente, el único que hemos conseguido erradicar mediante la vacunación. Comenzaba con una fiebre produciendo llagas que dejaban marcado para toda la vida a la víctima. Se transmitía por contacto directo o aérea así como el contacto con ropas de la víctima. Causó nada menos que 300 millones de muertos solo a lo largo del s. XX (No olvidemos epidemias de viruela importadas durante el descubrimiento de américa, etc…). Gracias al descubrimiento de la vacuna por parte de Edward Jenner en 1796 y gracias a las extensas campañas de vacunación a nivel mundial hoy podemos decir que la viruela es el único virus que ha sido neutralizado al 100%.

La Gripe Española

Aunque de española tiene poco -Se teoriza con que se originó en Francia o China-, los primeros casos comenzaron en una base militar estadounidense en el año 1918 e importada por soldados que luchaban en la Primera Guerra Mundial.

¿Por qué se le llama Gripe Española? Durante la I Gruerra Mundial España era un país neutral y pudo realizar informes y publicaciones sobre este nuevo y desconocido virus, lo que le ganó el nombre de Gripe Española. Un virus letal que infectó solo en nuestro país a 8.000.000 de habitantes causando la muerte de 300.000 de ellos.

La Gripe Española, a diferencia del COVID-19, golpeó a la población comprendida entre los 20 y los 40 años, comenzando por una fiebre y pasando por dificultades respiratorias, tos aguda, vómitos… y en la mayoría de los casos finalizando, al igual que el Coronavirus actual, por una acusada neumonía. El virus, tal como llegó, desapareció en el verano de 1920 habiendo sesgado la vida de 20.000.000 de seres humanos -algunas fuentes elevan la cifra a 50.000.000-.

VIH

Aunque un amplio sector de la sociedad ve el VIH (También conocido como SIDA) como algo relativamente inofensivo, este virus, descubierto a primeros de los años 80, se ha cobrado ya la vida de nada menos que 35.000.000 de personas en todo el mundo.

Solamente habiendo repasado la historia de tres pandemias del S. XX y XXI hemos podido contar hasta 350.000.000 millones de víctimas rescatando los datos de mortalidad más generosos publicados. Sin olvidar a grandes enemigos como la tuberculosis, que cada año sesga la vida de no menos de 1.500.000 personas en todo el mundo, sobre todo en países pobres.

CORONAVIRUS, ¿Es realmente algo preocupante?

No debemos ignorar el potencial perjudicial de ningún virus, pues estos mutan y pueden convertirse en algo mucho más potente y mortal.

No obstante, analizando las estadísticas con objetividad, nos surgen diferentes preguntas que son imprescindibles de abordar. Debemos de tener en cuenta que la información de la que disponemos está fuertemente contaminada por dos factores fundamental: La falta de información exacta por parte de los gobiernos y la absoluta contaminación de la información debido a infinidad de fake news que día a día inundan los medios de comunicación y las redes sociales.

Dicho lo cual, a día de hoy tenemos los siguientes datos:

Infectados mundialmente

La siguiente curva solo muestra la tendencia entre casos confirmados VS fallecimientos, ya que estos han subido de forma notable:

Al cierre de este artículo son ya 534.000 casos –muchos de ellos sin identificar fehacientemente debido a la falta de test– estimados en el mundo sumando, entre todos los países, en torno a 24.000 muertos y 123.000 personas curadas.

El 81% de los infectados pasa por un proceso leve de la enfermedad, lo que algunos describen como una gripe fuerte. El 13% pasa por un proceso grave que requiere ingreso hospitalario, y apenas un 4% pasa por un estado crítico que requiere ingreso en UCI.

Actualmente, si pasamos a formar parte de las estadísticas, tenemos alrededor de un 15% de probabilidades de fallecer si cumplimos el siguiente perfil:

Perfil del fallecido por coronavirus

Varón, más de 80 años y con patologías previas. Este es el perfil del fallecido por coronavirus en el mundo. Fallecimientos en menores de 60 años se consideran raros y se ven motivados por patologías previas o patologías aun no detectadas.

La tasa de mortalidad de este virus en menores de 60 años se sitúa en un 0,3%.

A tenor del informe publicado por el Instituto de Salud Carlos III del Sistema de Vigilancia de Gripe, la tasa de mortalidad en la Gripe Común es similar, en incidencia y edad con el COVID-19.

Así, del informe más reciente correspondiente a la pasada semana nos dice:

El 80% de los pacientes con información disponible presentaban factores de riesgo de complicaciones de gripe. En los adultos los factores de riesgo más prevalentes son la enfermedad cardiovascular crónica (34%), la enfermedad pulmonar crónica (28%) y la diabetes (27%), y en los menores de 15 años la enfermedad pulmonar crónica (7%), la inmunodeficiencia (2%) y la enfermedad cardiovascular crónica (2%). El 78% de los pacientes desarrolló neumonía y el 25% ingresaron en UCI (porcentaje sobre los que tenían información en este aspecto).

Desde el inicio de la temporada, la letalidad entre los CGHCG es del 12,5%, concentrándose el 77% de los casos en los mayores de 64 años, y el 18% en el grupo de 45 a 64 años. El 56% de las defunciones fue en hombres y el 95% tenían factores de riesgo. El 93% fueron por virus tipo A [84% A(H1N1)pdm09 y 16% A(H3N2), entre el 44% de virus subtipados] y el 7% B.

Es muy posible que, si lo leyésemos creyendo que se refería al COVID-19, nos hubiésemos escandalizado. Pero, siendo claros, esto ocurre cada semana en nuestros hospitales todos los años en época de gripe común, la que todos pasamos. Que no lo veamos no quiere decir que no exista.

¿Qué hace especial a este virus?

Realmente lo que hace especial a este virus es su alto índice de contagio poniendo en riesgo los sistemas sanitarios de los países. Según se extrae de un informe publicado en el New England Journal of Medicine, el cual enfrenta 4 virus conocidos por todos: El Sars-CoV-2 (Coronavirus), el SARS, el MERS y la Gripe Estacional (H1N1), concluyendo que:

  • Todos son virus respiratorios.
  • Se resalta la alta mortalidad del COVID-19 (Coronavirus) en pacientes con enfermedades asociadas descritas anteriormente.
  • En todos se concluye que la tasa de mortalidad viene asociada con la edad y la morbilidad de la persona.
  • Indiscutiblemente destaca el COVID-19 por su alta tasa de transmisibilidad entre 2 y 3 en el índice.

¿Qué hace al Coronavirus tan mortal en Europa?

Primero, porque no tiene vacuna, lo que hace que un virus nuevo se introduzca masivamente en nuestras sociedades sin ningún tipo de control. Pero la realidad es que no es la falta de vacuna lo que hace que sea tan mortal, sino la pronunciada inversión de la pirámide poblacional en Europa, donde existen más mayores que jóvenes:

Más acuciante se hace en países como España:

Los sistemas sanitarios y la gestión de los gobiernos, crucial en la lucha del Coronavirus

La mortalidad va de la mano, sin ningún género de dudas, con la gestión gubernamental antes, durante y después de los contagios: Antes, por la importancia que se le diera a la investigación y a los sistemas sanitarios. Durante, por la gestión logística y después, por las inversiones que se realicen para futuras pandemias.

En España podemos estar tranquilos con la sanidad, una de las mejores del mundo sin lugar a dudas -quien haya viajado seguro lo habrá comprobado-. Por otro lado, los países con sanidad restrictiva o restringida tendrán serias dificultades para afrontar la crisis y sus habitantes triplicarán fácilmente los fallecidos en Europa.

Uno de los desafíos a los que se enfrenta la sanidad en estos momentos es a la oleada de pacientes afectados por el virus -muchos leves, algunos graves y, los menos, críticos- que acuden en masa a los centros sanitarios saturando el cuello de botella de las urgencias. Sumado a una falta de stock de protección, medicinas, etc… culpa de la mala gestión del Gobierno a sabiendas de lo que ocurría ya a principios de año en China. Pero, por suerte, una vez estabilizada la curva y con una sanidad preparada para este nuevo desafío podremos volver a la normalidad.

Medidas de confinamiento y propaganda brutal de los medios de comunicación para condicionar a la sociedad

¿Es necesario un confinamiento para contener la PROPAGACIÓN del virus? Radicalmente si. No es para evitar la mortandad, ya lo hemos repasado antes, sino para no colapsar los sistemas sanitarios: Debemos recordar que no solo existen los enfermos de coronavirus, y no podemos romper la estabilidad para que no se vean afectados y asimismo no ocasiones un efecto dominó en el resto de sistemas sociales.

Criminal, desde mi punto de vista, el papel de los medios de comunicación en toda esta crisis, infundiendo un alarmismo y una ansiedad fuera de lugar a los ciudadanos que, desde sus casas, no tienen otra opción que informarse y depender de estos para su entretenimiento. Todo vale por un click, por un índice de audiencia, por viralizar una información. Mención aparte tienen las vergonzosas fake news, muchas nacidas y propagadas desde los senos de los partidos políticos para ensuciar al rival.

Es muy posible que millones de personas en todo el mundo hayan pasado ya el virus sin apenas darse cuenta.

¿Conspiración? No, gracias

¿Existe una conspiración detrás de este virus de la cual se aprovechan las élites mundiales? No, este virus es un virus más que nos otorga la naturaleza como otros cientos o miles, solo que incide más en la población. Cosa diferente es que, a consecuencia de este, diferentes poderes o sectores se aprovechen, confusión mediante, para ejecutar sus sibilinas intenciones. Pero… Eso ocurre siempre y seguirá ocurriendo como condición humana que nos domina.

Un comentario sobre “Coronavirus, una visión realista”

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