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Experimentos psicológicos que quizá no conocías

La mente humana es un absoluto misterio. No obstante, con el desarrollo de las ciencias se ha conseguido descubrir que, pese a que cada mente es un mundo, todas, sin excepción, siguen determinados patrones que rigen nuestro comportamiento y relaciones sociales que pueden explicar determinadas causas o comportamientos humanos alejándolos de prejuicios morales establecidos artificialmente. Gracias a la psicología y a sus experimentos, hoy podemos descubrirlos… ¿Y tú, estás de acuerdo con los resultados?

Y es que todo lo que ocurre a nuestro alrededor, gracias a lo que sabemos a día de hoy gracias a la psicología propiamente dicha, comienza a tener un cierto proceso natural. Actitudes como la empatía, la crueldad, la agresividad, la defensa, la solidaridad… todo, absolutamente todo, podría estar guardado dentro de cada uno de nosotros, no pudiendo ser inducido por patrones sociales o económicos, pero si potenciados. No obstante, si se puede admitir que determinados comportamientos, llámese instintos si así lo desean, como la violencia o de supervivencia, pueden estar desarrollados en unos individuos más que otros, pero que, realmente, todos están dentro de nosotros, por mucho que en ocasiones nos neguemos a ello.

Para intentar explicarlo, la psicología, a lo largo de su corta historia, ha elaborado y llevado a cabo determinados experimentos que dejan claro que la naturaleza humana puede ser, independientemente del entorno o del propio individuo, voluble, pudiendo sacar el lado cruel de la buena persona o el lado empático de la persona más violenta. Todo, como es normal, depende de la situación y del momento, desafiando o directamente invalidando afirmaciones tan repetidas como «nadie nace malo«, «nadie nace predestinado a la violencia«, y otras tantas que hacen modificar un comportamiento social por parte de políticos y otros observatorios afines.

Y es que la psicología, la sociología y otro tipo de humanidades del ramo son un arma de doble filo. Se demuestran bastante útiles a la hora de descubrirnos como seres humanos, pero también perniciosas en cuanto el poder hace uso de ellas para manipular a sus súbditos. Por ello, y sin entrar a juzgar más allá de mi humilde opinión personal al respecto, este artículo invita a la reflexión, a desafiar lo que nos transmiten en medios de masas y darnos cuenta, tras leer objetivamente, que debemos cuestionar todo lo que se nos presente.

El Gorila Invisible.

Antes de leer la explicación (La oculto en un spoiler para evitar distracciones, sugiero ver el siguiente vídeo breve):

El Gorila Invisible
Un experimento realizado por Christopher Chabris y Daniel Simons para cuestionar la atención y percepción visual del ser humano. Es tan simple como ojear un vídeo donde aparecen seis figurantes vestidos tres de blanco y tres de negro. En aparente diversión se van pasando una pelota unos a otros. Se pide que se cuenten los pases que se realicen solamente el equipo blanco. Aunque, evidentemente, el detalle de los pases es simplemente la distracción.

La realidad, es que si te vuelves a fijar, aparecerá un gorila que antes habría pasado inadvertido ya que tu centro de atención se centra en los jugadores blancos.

Se trata, sin duda, de poner en evidencia lo que ocurre en nuestro día a día en muchas ocasiones, por ejemplo, cuando conducimos, ya que en muchas ocasiones no recordamos lo que hemos vivido a nuestro alrededor en la carretera, o a no percibir manipulaciones informativas, etc…

El experimento de Milgram

Bajo mi punto de vista, este experimento es el más significativo de los que vamos a hablar hoy. Es tan simple como significativo. En el, Stanley Milgram, director del experimento y psicólogo de la Universidad de Yale, medía la intención de un sujeto de acatar la voluntad de un superior aunque las órdenes sean moralmente repudiables.

Básicamente demuestra algo que hemos visto muchas veces en mandos intermedios de empresas, los cuales ascienden con la simpatía de los compañeros y, al cabo del tiempo, es mal visto e incluso muestra una actitud tiránica con tal de mantener la aprobación de sus superiores.

Asimismo, demuestra que, al tener posibilidad de achacar la responsabilidad a un mando superior o una autoridad, el ser humano no tiene límites en cumplir órdenes por muy execrables que estas sean o la magnitud que puedan llegar a tener.

Puedes ampliar información en este ilustrativo vídeo de Youtube.

El experimento de la prisión de Standford

Es fácil a la vez que ilustrativo. En el año 1971, Philip Zimbardo, psicólogo de la Universidad de Standford y director del experimento, convocó dos grupos de estudiantes. Unos eran presos y otros guardianes. Poco a poco se demostró que, a medida que el grupo de guardianes iba asumiendo su papel, su grado de maltrato y desprecio hacia el grupo de presos iba en aumento.

Demuestra que, al igual que ocurre cuando un grupo de soldados va a la guerra, solo el mero hecho de percibir a tu rival como algo inferior, carente humanidad debido a hechos ocurridos, eliminan dilemas morales en cuanto a dar muerte al contrario.

Solamente hace falta que un grupo sea despojado de su humanidad, y el otro se vea con autoridad suficiente como para vulnerar su integridad, para dar rienda suelta a su violencia, independientemente de su procedencia o estatus social.


Experimento Prisión de Stanford

Experimento de Asch

El experimento que nos ocupa medía la conformidad de los componentes de un grupo solamente por la propia presión del mismo. Es decir, de como el juicio del grupo determinaba una decisión personal. Lo que hoy podíamos llamar «borreguismo».

Mucho tiene que ver este tipo de experimentos con lo que ocurre a día de hoy socialmente hablando en cuanto a cuestiones ideológicas. La política del espectáculo que tanto sufrimos hoy en día, apoyando causas ilógicas, que, apoyadas por los medios de comunicación masivos, acaban siendo socialmente aceptadas llegando incluso a marginar al díscolo, hundiendo su vida laboral, familiar, económica e incluso la libertad…

¿Hasta qué punto podrían ser objetivos, sabiendo esto, algo tan aceptado como los juzgados populares?

Los testigos no mienten… pero exageran

Durante este interesante experimento, 5 grupos de 9 personas visualizaron, sin más, un accidente de tráfico.

Posteriormente, los grupos tuvieron que estimar la velocidad con la que colisionaron los coches. A cada grupo, en la descripción, les describían el accidente como «chocaron», a otro como «colisión», a otro como «impacto»… Siendo que entre grupos había una diferencia de hasta 30 km/h con respecto a las palabras «clave» transmitidas, llevándose la estrella de velocidad el grupo que recibió en la descripción la palabra «choque». En cambio, la velocidad más baja la aportó el grupo cuya descripción contenía la palabra «encontronazo».

A las pocas semanas, se les preguntó sobre si recordaban algún cristal roto. Los grupos que recibieron las palabras más «chocantes» respondieron afirmativamente, a pesar de que nunca existió ese detalle.

Es por ello que, no solo es cuestionable en muchas ocasiones lo aportado por el testigo, sino que deberíamos reflexionar hasta que punto equivocaciones, sin duda involuntarias, han mandado inocentes a la cárcel o han desvirtuado por completo un fenómeno paranormal.

Conclusión

A título personal, y no me excluyo como ser humano que soy a manipulaciones o a manipular, me interesa exponer este tipo de experimentos que, por desgracia, no dejan de ser realidades limitadas a círculos universitarios. Quizá si se conociesen a gran escala y reflexionamos sobre ellos, tomaríamos plena consciencia de la esencia animal del ser humano, de que nadie es tan bueno ni nadie es tan malo como puedan llegar a decir.

Que la presión social es palabra aunque sea equivocada, envenenada en muchas ocasiones por los medios de masas.

Que por mucho que no queramos, si nos vemos con autoridad y respaldo, podemos llegar a ser muy crueles con el prójimo.

Y no debemos olvidar que, como seres humanos, no somos objetivos, pero si podemos intentar ser cuanto mas fieles mejor a la realidad practicando un poco de pensamiento crítico.

 

Publicado por el día 01/07/2019

 

 


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