Este debate contiene 13 respuestas, tiene 0 mensajes y lo actualizó  Irene hace 9 años, 2 meses.

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  • #4406 Respuesta

    raul

    hola lo que les puedo decir es que si existe el bien existe el mal… el norte tambien el sur… polo positivo, polo negativo… los que ven cosas… los que quieren ver y los que no quieren… no se trata de quien tiene la mejor historia, ni la peor… se trata de nosotros mismos. que podemos hacer para que esto pase o no pase… en verdad quieres vivir con esto en verdad no quieres pasar nunca por esto. existe en el mundo una ley… la ley de la atraccion todo lo que nuestra mente piensa puede ser una realidad pues nuestra mente la mayor parte del tiempo lo que piensa son deseos… como le puedo hacer..? que tengo que hacer? quien me puede ayudar? etc etc etc… el punto es que es lo que haces para pasar por estas cosas… que es lo que estas haciendo para ya no pasar por esto.. a mi humilde punto de vista creo que todos los que ya vimos esta pagina asi como muchas mas es por que nos pasan cosas o tenemos que ver para creer y si en verdad buscas lo mas seguro que encontraras lo que quieres pues lo atraes a tu vida y a tu mente. lo que les puedo decir cuidado con lo que quieres… y que en esta vida lo mejor es jesucristo el hijo de Dios. te lo comento por que en estas cosas es preferible estar de la mano de Dios y no de el enemigo… es hora de pensar cosas positivas todo el dia y tambien en la noche.

    #20325 Respuesta

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    #20334 Respuesta

    Raul

    ese video es muy muy mal la batalla no va a ser Dios vs el Diablo por las almas de las pesonas… por que no? por que Dios nos dio libre albedrio. la batalla es del Diablo vs las personas. al final de los tiempos lo unico que va a pasar es que Dios vendra por sus hijos aquellos que lo aceptaron y lo reconocieron… el Diablo junto con la muerte se van a ir al infierno. por que la muerte? por que Dios la vencio al resucitar al 3er dia. el Diablo sabe que va a sufrir por que el no sera un rey en el infierno sera castigado para siempre. en este momento lo que el quiere es tener mas gente con el, no sabe como es el infierno por que Dios aun no abre las puertas de ese lugar asta que sea el dia del jucio final ese dia se abriran para todos los seguidores del maligno.

    #20348 Respuesta

    andica

    porsupuesto que si existe el bien existe el mal, es como el negro y el blanco, el yin y el yang y asi podemos pasar horas y horas,como podemos definir nuestro actos? suponiendo lo que es correcto o no,segun nuestra sociedad, no todas las sociedades son iguales ojo, es segun la sociedad con la cual convivimos, el ateo no cree que ira al infierno por no reconocer a un dios, por la siguiente razon que el ateo no cree en el cielo,siempre culpamos nuestro actos fallidos al angel caido, pero nuestro actos al final y al cabo son nuestros, dios en nuestra creacion nos dio el gran regalo del libre albeldrio lo que hagamos con ese regalo esta en nosotros, yo soy catolica, no fanatica ( que es la que no sirve), sino por conviccion propia, y mis actos me representaran, solo debo recordar lo que me enseñaron mis padres, "esto es el bien, se buena nena, eso esta mal, eso no se hace por lastima", lo que eligamos vivir o ver, sentir o presenciar no esta entre la mano de dios ni la del diablo, sino en las nuestras…

    #20351 Respuesta

    Nachitous

    No es del todo cierto. Las distintas religiones niegan la posibilidad del paraiso-vida eterna-trascendencia-llámalo "x", a los fieles de otros credos, y poseen unos sistemas muy bien definidos de moralidad (lo que está bien y lo que está mal, básicamente). Lo que implica, simplificándolo mucho, que: 1.- Para los judíos, los cristianos irán al infierno por comer cerdo, no practicar ritualmente la circuncisión y creer que el "Mesías liberador del pueblo elegido" ya ha llegado. Los musulmanes también, ya que no aceptan a "Yahweh", sino a "Allah", y no santifican el "Sabbat". 2.- Para los musulmanes, los cristianos irán al infierno por comer cerdo, no practicar ritualmente la circuncisión y creer que el "profeta Yeshua" (Jesús) es el dios verdadero, cuando no hay más dios que "Allah". Por su parte, los judíos también compartirían ese destino por creer en "Yahweh", no peregrinar a la Meca al menos una vez en la vida y beber alcohol. 3.- Según los cristianos, los judíos irán al infierno por cometer deicidio, negar la divinidad de Jesús y no aceptarle como "Mesías verdadero", y los últimos dos argumentos pueden aplicarse a los musulmanes. Por supuesto, todo esto está muy simplificado, y hay muchas más razones por las que las distintas religiones se excluyen mutuamente, por lo que yo pregunto: una persona buena, que no hace el mal por el mal y sigue fielmente los preceptos de su religión, sea cual sea, ¿está condenada al infierno sólo porque sus creencias son distintas? Al parecer, la respuesta es sí, y eso que sólo he tenido en cuenta las tres religiones "del Libro", que son bastante semejantes entre sí. Imaginad lo que pasaría si mezclásemos además el hinduismo, budismo, confucionismo, o incluso las antiguas religiones politeistas de Grecia, Roma, Mesopotamia… Con toda esta parrafada lo que pretendo decir es que no existe una lista objetiva de "todas las cosas que son buenas" y "todas las cosas que son malas" sino que dependen de cada uno.

    #20357 Respuesta

    truth

    totalmente de acuerdo con lo que dice Nachitous, ademas muy bien explicado

    #20370 Respuesta

    CONNYESTEFANIA

    A MI TAMBIEN ME GUSTA LA EXPLICACION DE NACHITOUS.

    #20446 Respuesta

    raul

    estoy totalmente de acuerdo… los actos dependen de cada uno las cosas buenas atraen cosas buenas las malas a las malas. gracias por entrar a este foro y ya sean o no cristianos (evangélicos o católicos) Dios los bendigas y gracias por sus opiniones!

    #20454 Respuesta

    Nachitous

    Perdona, raul… Déjame hacerte una pregunta, sin acritud alguna. Por lo que veo, eres cristiano, independientemente de la secta a la que pertenezcas: ¿consideras que un judío, o un musulmán, por el simple hecho de no pertenecer a tu religión y tener distintas creencias, está automáticamente condenado al infierno?

    #24391 Respuesta

    carol

    puss relativamente el bien y el mal son muy distintos primero por el color y despues por q siempre ganara el bien…

    #24392 Respuesta

    angie

    El Bien y El Mal
    Origen del bien y del mal
    1. Dios es el principio de todo, y ese principio es una trilogía de cualidades: sabiduría,
    bondad y justicia. Por lo tanto, todo lo que de Él emane debe estar impregnado de esos atributos.
    Siendo sabio, justo y bueno no puede producir nada irracional, malo o injusto. El mal que vemos no
    se ha originado en Él.
    2. Si el mal se encontrase en los atributos de un ser especial, llamado Ahrimán o Satanás,
    llegaríamos a la encrucijada siguiente: o bien ese ser sería igual a Dios y, en consecuencia, tan
    poderoso como Él desde el inicio de los tiempos, o bien sería inferior.
    De acuerdo con el primer supuesto, tendríamos dos poderes rivales en la lucha incesante,
    cada uno intentando malograr lo que el otro hace y atacándose mutuamente. Esta hipótesis es
    inconciliable con la unidad que revela el orden universal.
    Según el segundo supuesto, ese ser estaría subordinado a Dios debido a su inferioridad. En
    ese caso, no sería su igual desde el comienzo, sino que debió ser creado. Pues bien, sólo Dios pudo
    hacerlo, pero esa creación sería incompatible con su infinita bondad, ya que habría dado vida al
    espíritu del mal (El Cielo y el Infierno o la Justicia Divina según el Espiritismo, cap. IX “Los
    demonios”).
    3. Sin embargo, el mal existe y tiene una causa.
    Los diferentes males, físicos o morales, que afligen a la Humanidad, pertenecen a categorías
    distintas que es necesario diferenciar: unos, son los males que el hombre puede evitar; los otros, son
    independientes de su voluntad. Entre estos últimos, debemos incluir a las catástrofes naturales.
    Las facultades del hombre son limitadas, motivo por el que no le es posible penetrar o
    comprender las razones del Creador. Juzga a las cosas de acuerdo a su personalidad, en razón de
    intereses ficticios y prejuicios que él mismo ha creado, y que no son parte del orden natural. Por eso
    encuentra a menudo injusto y oscuro lo que consideraría admisible y justo si conociese la causa, la
    finalidad y el resultado definitivo. Al buscar la utilidad y la razón de ser de cada cosa, verá que todo
    está saturado de sabiduría infinita, ante la que se inclinará, aun mismo en cosas que no alcanza a
    comprender.
    4. Como compensación, el hombre ha recibido un don: su inteligencia, gracias a la cual
    puede conjurar, o al menos atenuar, en gran medida, los efectos de los desastres naturales. Más
    conocimientos adquiere y más avanza la civilización, menos peligrosos son esos desastres. Con una
    organización social sabiamente previsora podría, incluso, neutralizar las consecuencias, si bien no
    sería posible evitarlos por completo. Es así que Dios ha dado al hombre facultades espirituales y
    medios de paralizar los efectos de las catástrofes naturales, hechos éstos que serán beneficiosos en
    el futuro para el orden general de la Naturaleza, pero que ocasionan daños en el presente.
    Es así que el hombre sanea los campos, neutraliza los miasmas pestíferos, fertiliza las tierras
    áridas, se ingenia para preservarlas de las inundaciones, construye casas más salubres, más sólidas y
    resistentes a los vientos, tan necesarios para depurar la atmósfera, se protege de la intemperie, y,
    poco a poco, esas circunstancias le instan a crear ciencias, gracias a las cuales mejora las
    condiciones de habitabilidad del planeta y aumenta el bienestar general.
    5. El hombre progresa, y los males a los que se halla expuesto estimulan el ejercicio de su
    inteligencia y de sus facultades psíquicas y morales, incitándolo a la búsqueda de medios para
    sustraerse a las calamidades. Si no temiese a nada, ninguna necesidad le empujaría a la
    investigación, su espíritu se entorpecería en la inactividad y no inventaría ni descubriría nada. El
    dolor es como un aguijón que impulsa al hombre hacia adelante por la vía del progreso.
    6. Pero los males más numerosos son los que el hombre crea llevado por sus vicios, los
    cuales se originan en su orgullo, su egoísmo, su ambición, su rapacidad, los que nacen de todos los
    excesos, son causas de las guerras y de todas las calamidades que ellas acarrean: disensiones,
    injurias y opresión del débil por el fuerte, así como de la mayor parte de las enfermedades.
    Dios estableció leyes de sabiduría, cuya sola finalidad es el bien. El hombre encuentra
    dentro de sí todo lo que necesita para seguirlas, su conciencia le traza el camino, la ley divina está
    grabada en su alma y, además, Dios nos la trae a la memoria sin cesar, enviándonos mesías y
    profetas, espíritus encarnados que han recibido la misión de iluminar, moralizar y mejorar al
    hombre y, últimamente, una multitud de espíritus desencarnados que se manifiestan en todos los
    ámbitos. Si el hombre actuase conforme a las leyes evitaría los males más agudos y viviría feliz
    sobre la Tierra. Si no lo hace, es en virtud de su libre albedrío, y por eso sufre las consecuencias
    que merece (El Evangelio según el Espiritismo, cap. V:4, 5, 6 y ss.).
    7. Pero Dios, todo bondad, colocó el remedio al lado del mal, es decir, que el mismo mal
    hace nacer el bien. Llega el instante en que el exceso de mal moral se vuelve intolerable y el
    hombre siente la necesidad de cambiar. Aleccionado por la experiencia intenta encontrar un
    remedio en el bien, siempre de acuerdo con su libre arbitrio, pues cuando penetra en un camino
    mejor es por su voluntad y porque ha reconocido los inconvenientes del otro que seguía. La
    necesidad le obliga a mejorar moralmente para ser más feliz, como esa misma necesidad le induce a
    mejorar las condiciones materiales de su existencia (n.º5).
    8. Se puede decir que el mal es la ausencia del bien, como el frío es la ausencia del calor. El
    mal no es un atributo distinto, como el frío no es un fluido especial: uno es la parte negativa del
    otro. Donde el bien no existe, allí, forzosamente reina el mal. No hacer el mal es ya el comienzo del
    bien. Dios sólo desea el bien, el mal proviene exclusivamente del hombre. Si existiese en la
    Creación un ser encargado del mal, nadie podría evitarlo. Pero la causa del mal está en el hombre
    mismo y, como éste posee el libre arbitrio y la guía de las leyes divinas, lo podrá evitar cuando así
    lo desee.
    Tomemos un ejemplo simple como comparación. Un propie tareo sabe que en su campo hay
    un lugar lleno de peligros y que quien en él se aventure podrá resultar herido o incluso morir. ¿Qué
    hace, pues, para evitar posibles accidentes? Coloca cerca del sitio un cartel con la prohibición
    escrita de no entrar en él en razón del peligro existente. La adversidad es sabia y previsora. Pero, si
    pese al aviso, un imprudente hace caso omiso de la advertencia y entra, sucediéndole alguna
    desgracia, ¿a quién va a culpar si no es a sí mismo?
    Lo mismo sucede con respecto al mal: el hombre lo evitaría si respetase las leyes divinas.
    Por ejemplo: Dios puso un límite para la satisfacción de las necesidades. La saciedad le advierte,
    mas si a pesar de ella el hombre pasa el límite, lo hace voluntariamente. Las enfermedades y la
    muerte que podrán acaecerle son producto de su imprevisión y no un hecho que pueda ser atribuido
    a Dios.
    9. El mal es el resultado de las imperfecciones del hombre, criatura creada por Dios. Pero
    Dios -se podrá decir- creó el mal o, al menos, la causa del mal. Si hubiese creado al hombre
    perfecto el mal no existiría.
    Si el hombre hubiese sido creado perfecto se inclinaría fatalmente hacia el bien. Pero en
    virtud de su libre albedrío, no es conducido premeditadamente ni hacia el bien ni hacia el mal. Dios
    quiso que estuviese sujeto a la ley del progreso y que fuese el resultado de su propio trabajo, para
    que sea suyo el mérito del bien realizado y la responsabilidad del mal cometido por su propia
    voluntad. El problema es, entonces, descubrir cuál es en el hombre el origen de la propensión al
    mal.1
    10. Si hacemos un estudio de las pasiones, e incluso de los vicios, veremos que su origen
    común está en el instinto de conservación. Ese instinto predomina en los animales y los seres
    primitivos más próximos a la animalidad. Domina en ellos porque no poseen el contrapeso del
    sentido moral: el espíritu no llegó aún a la vida intelectual. El instinto se debilita a medida que la
    inteligencia se desarrolla, ya que ésta domina a la materia.
    La meta del espíritu es la vida espiritual. Pero en las primeras fases de la existencia corporal
    sólo busca la satisfacción de las necesidades materiales, motivo por el cual el ejercicio de las
    pasiones es una necesidad para la conservación de la especie y de los individuos, hablando
    materialmente. Pero una vez superada esa etapa, aparecen otras necesidades: al comienzo ellas son
    semimorales y semimateriales, y más tarde exclusivamente morales. En ese momento el espíritu
    domina a la materia. Si se sacude el yugo que lo aprisionaba, avanzará por la vía providencial, se
    aproximará a su meta. Si, por el contrario, se deja dominar por la materia, se retardará y asemejará
    al bruto. En esta situación, lo que antes era un bien, porque era una necesidad de su naturaleza, se
    convierte en un mal por dos motivos: 1) porque ya no es una necesidad, y 2) porque es perjudicial
    para la espiritualización del ser. Lo que era benéfico en el niño se convierte en perjudicial en el
    adulto. El mal es relativo y la responsabilidad es proporcional al grado de adelanto.
    Todas las pasiones poseen una utilidad providencial, pues de otro modo Dios hubiese hecho
    cosas inútiles o perjudiciales. El abuso engendra el mal. El hombre abusa en virtud de su libre
    arbitrio. Más adelante, llevado por su propio interés, elegirá libremente entre el bien y el mal.

    #24456 Respuesta

    Mercurio

    No existe el cielo ni el infierno,ni Diós ni el diablo; y da igual en que religión estés.El mal es la ausencia del bien que todos buscamos porque la existencia es lo que nosotros hagamos en este mundo.
    Saludos.

    #25524 Respuesta

    — NERON —

    — : PARA MI QUE JESUCRISTO ERA UN SOLDADO REBELDE AUNITA QUE QUERIA RODEARSE DE PODER O BIEN Y BIENES . DIGO LO DE AUNITA POR AQUELLO DEL HIJO UNICO YO HE OIDO EN MAS DE UNA OCASION DECIR QUE ADEMAS ESTO ES MACHISMO YA QUE EN VEZ SER HOMBRE PUDO HABER SIDO MUJER HE INCLUSO DECIR QUE TAMBIEN ES RACISTA PUES PUDO HABER SIDO CHINO NEGRO O INDIO . – . ADEMAS CREO QUE RESUCITA COMO LOS ZOMBIS CADA TRES DIAS – CREO QUE SI ES INMORTAL CUIDADO QUE YO SOY MORTAL HABER SI ESTE TIPO COMO LE REVOTA VA A PASAR ALGO … POR OTRO LADO ESO DEL ANGEL CAIDO – HABER SI ES UN PARACAIDISTA DERRIBADO EN LA GUERRA . Y ESO DE IR AL CIELO LO MISMO.QUE IGUAL ES UN ALIENIGENA EXTRATERRESTRE — ADEMAS IR ARRIBA O ABAJO . ESO CADA UNO ES LIBRE DE ELEJIRLO EL DIA QUE UNO SE MUERE COMO CUANDO SE VOTA … PARA ARRIBA INCINERACION,VERAS PARA DONDE VA EL HUMO … ABAJO UNA TUMBA Y PUNTO.ALA PAL INFIERNO PERO CUESTA MAS DINERO . – . MI MAS SENTIDO PESAME PONDRE UNA VELA NEGRA . – .

    #26032 Respuesta

    Irene

    Creo que el bien y el mal varían según el punto de vista y también, como ya han dicho por arriba, de la religión. Me refiero que, en cualquier conflicto, cada uno de los bandos, tiene sus creencias y por eso, cada uno se ve como el bueno de la película. Otro ejemplo muy bueno es el futbol, en las faltas, hay quien las ve voluntarias, involuntarias, o quien siquiera las ve. Todo de pende del punto de vista que se tome.

    En fin, creo que cada uno debería tomar la dirección que le marque su corazón, conciencia o lo que sea, teniendo en cuenta que todos somos hermanos y nos merecemos igualdad.

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Respuesta a: el bien y el mal
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