Investigaciones
    Fenómenos paranormales en cuarteles militares españoles

    Fenómenos paranormales en cuarteles militares españoles

    Cuando me propuse a indagar sobre testigos de fenómenos paranormales en el interior de cuarteles militares españoles, jamás imaginaría cuan fructífera sería la aventura. Esperaba personas temerosas, que habían presenciado hechos aislados, pero al contrario, y como podrá usted leer a continuación, los fenómenos son comunes e incluso hay un procedimiento para contenerlos. Fenómenos poltergeist, cuarteles encantados, apariciones… Conozca, a continuación, a los otros soldados que habitan los cuarteles…

    Nota aclaratoria: Agradecer infinitamente a la veintena de soldados repartidos por toda España, algunos activos y otros ya de vuelta a la vida civil, por los valiosos testimonios que han transmitido.

    Sería interesante aclarar que, efectivamente, cabe diferenciar las novatadas o bromas cuyo objetivo es dar la bienvenida al principiante de lo que es un fenómeno paranormal en sí. Normalmente, no hay cuarteles donde las novatadas radiquen en influenciar miedo al nuevo. En cambio, en los cuarteles objeto de este reportaje hay personas, tanto veteranas como novatas que han vivido en sus carnes un encuentro con lo paranormal.

    Los fenómenos paranormales no entienden de uniformes ni grados, ni siquiera de autoridad, interactuando con el testigo a placer. Y, al igual que no entienden de uniformes, tampoco entienden de edificios. Los cuarteles no iban a ser diferentes y, como en todo, tienen un detonante que generalmente suele ser algo trágico, como puede ser el suicidio de algún recluta.

    Haremos un recorrido de los más escalofriantes fenómenos repartidos en cuarteles situados en toda la geografía española.

    Base aérea de Torrejón de Ardoz, la Sala OVNI y el hospital abandonado maldito

    base torrejon
    Entrada de la base aérea de Torrejón de Ardoz

    Enclave misterioso, aparte de por las leyendas, por las habladurías que sobre el vierte la población. No seremos nosotros quien entre a especular sobre lo que allí se hace o se deja de hacer.

    Tengo un testigo, evidentemente anónimo, que me habla de la Sala de los OVNIs, lugar donde se guardarían grabaciones y diferentes evidencias de avistamientos OVNI que, evidentemente, están clasificadas como Alto Secreto por las autoridades del Ejército del Aire. Nada extraño si se tiene en cuenta la alta correlación que siempre ha existido entre el fenómeno OVNI y dicha base.

    Otro soldado que actualmente no presta servicio en Torrejón pero que allí estuvo durante bastante tiempo me contó una historia bastante curiosa que juró que pasó de verdad y que es vox populi en estas instalaciones. Posteriormente, me enteré que hasta en internet existe una referencia al incidente.

    Como de todos es sabido, la Base Aérea de Torrejón de Ardoz era una base americana hasta que fue cedida a España en el año 1996. A su paso, los americanos dejaron toda una ciudad donde había casas, mini centro comercial, parques y hasta un hospital. En definitiva, contaban con todas las comodidades para hacer la vida más agradable a los soldados y a sus familias.

    Y es el hospital, en actual abandono, donde sucede este incidente. Recuerda que una patrulla de soldados haciendo ronda con el coche por las instalaciones, reparó que dentro del hospital había unas luces encendidas, específicamente las correspondientes a los baños de la planta baja. Lo más extraño y lo que les puso en alerta fue que el hospital no contaba con suministro eléctrico desde hace bastante tiempo.

    Evidentemente la duda hizo que los soldados, cumpliendo con sus obligaciones, entrasen a revisar que allí no había nadie, cosa que cercioraron y apagaron normalmente la luz con el interruptor. Posiblemente pensasen que la electricidad había sido, de alguna forma, suministrada.

    Al volver, pasado un tiempo, a hacer la ronda por la zona vieron estupefactos como esta vez era en el segundo piso donde una luz estaba encendida. Alertados, entraron nuevamente esta vez acompañados por un perro con el que contaban esa noche en la dotación.

    El perro, visiblemente asustado, andaba obligado por su guía hasta llegar, a duras penas, a la segunda planta. De repente los soldados, estupefactos, escucharon un timbre proveniente de un ascensor, evidentemente en desuso, donde empezaron a  abrirse las puertas justo delante de un soldado que se había quedado rezagado.

    En el momento del incidente todo parecía extraño por las circunstancias, pero el soldado testigo de la apertura algo debió ver más que sus compañeros que, tras tres meses, tomó la decisión de suicidarse. Su entorno afirmó que, desde aquel incidente, se tornó una persona siempre alerta y bastante taciturna.

    Sobre el hospital abandonado de la base muchas más leyendas corren: desde apariciones a luminarias de inexplicada procedencia. Hoy día, no son pocos los soldados que practican airsoft y entrenan en su interior.

    hospital de la base aerea de torrejon de ardoz
    Vista por satélite del hospital abandonado epicentro de los fenómenos

    Cuartel militar de El Goloso, apariciones fantasmales y leyendas en una garita

    el goloso base
    Base militar de El Goloso

    Situado en la Comunidad de Madrid, el cuartel de El Goloso arrastra bastante historia militar y… paranormal.

    Dicen, que una noche hace ya bastantes años, un soldado hacía guardia en una garita situada cerca de un monasterio que, a día de hoy, sigue existiendo y que se llama Monasterio de la Concepción Jerónima.

    Una monja tomó cariño a los soldados que allí realizaban las guardias y les acercaba cada noche comida y café. Pero una noche dio con un soldado novato que no había sido advertido de las buenas intenciones de la religiosa y, viendo una figura acercarse a lo lejos, dio repetidas veces el alto. No se saben muy bien las circunstancias pero, ante la pasividad de la hermana, este tomó la decisión de disparar acabando con su vida. Desde entonces, los reclutas que por allí han pasado y los que actualmente trabajan en el complejo conocen dicha garita como “la garita de la monja“.

    Yo disparé una figura desde “la garita de la monja”

    Cuando escuché la leyenda, pensé que tenía más de novatada que de realidad, hasta que un soldado que allí prestó servicio, al que llamaremos Rafael, me comentó que una noche se encontraba hace algunos años haciendo en aquel lugar su tradicional turno de guardia y pudo divisar a unos 70 m. de distancia una figura enlutada que se movía erráticamente.

    La di el alto varias veces y no hizo ademán de atender a mis órdenes, por lo que tuve que abrir fuego. Cuando lo hice, se difuminó y, tras haber buscado por la zona, no dimos con ningún tipo de señal de que allí hubiese alguien previamente. Mi deber, como es normal, fue informar al superior y, tras reflejarlo en un parte, me “invitó” a no hablar de esto jamás (…) Visualizando las cámaras de seguridad que apuntaban a la zona, nos dimos cuenta que no era alucinación mía. En la grabación se podía ver una especie de figura que carecía de pies, es decir, flotaba en el aire (…) Debido al asunto, un compañero pidió inmediatamente un cambio de destino“.

    Base aérea de Getafe, extraños ruidos incomodan a una recluta

    base aerea de getafe
    Base aérea de Getafe

    Conocí a Jessica hace ya bastantes años en el mundo cibernético, pero no fue hasta que inicié esta pequeña labor documental cuando la pregunté por casualidad si ella había vivido algún fenómeno en los distintos lugares donde en su época estuvo destinada. Para mi sorpresa, su respuesta fue afirmativa. Ocurrió en el año 2002 en el ACAR de Getafe, más conocido como Base Aérea de Getafe.

    Jessica fue destinada a la especialidad de automoción -actualmente, no en vano, es una excelente mecánico que ayuda, de vez en cuanto, al autor de este reportaje en sus vicisitudes automovilísticas-. En su promoción era la única chica, por lo que tuvo la suerte de contar con un pabellón para ella sola.

    Por aquel entonces, Jessica no tenía cercanía con el mundo de lo extraño, ni como aficionada siquiera, por lo que no tenía ni idea de que en el lugar ocurriesen ningún tipo de fenómeno.

    Llegó mi primera noche, había demasiada calma, yo dormía en la primera litera justo al lado de la puerta. Al final del inmenso pasillo había un foco rojo que permanecía toda la noche encendido. A pesar de la calma, yo sentía cierto miedo. Al final del pabellón, justo donde el foco, tenía la sensación de que allí había algo más haciéndome compañía.

    Durante las siguientes noches, las sensaciones iban más allá: “La calma que allí reinaba se tornaron pasos y movimientos de mobiliario que procedían de la planta superior. Inconsciente de lo que sucedía, pensé que eran mis compañeros haciendo alguna fiesta.

    Pasaron las largas noches y Jessica continuaba escuchando toda clase de ruidos procedentes de la planta de arriba, hasta que empezó a pasar miedo y notar extraños cambios de temperatura, revisando ventanales y confirmando que ninguno estaba abierto.

    Una noche, ya asustada, nos relata que, “No dejándome llevar por el miedo me acosté y un fuerte golpe me hizo saltar de la cama, oía gente correr, muebles arrastrarse, y un sinfín de ruidos cada vez más fuertes y estridentes. Pasaban las horas y no cesaba de oir aquellos ruidos inexplicables, hasta que, finalmente, me venció el sueño”.

    A la mañana siguiente, con una mezcla entre miedo y enfado por la posibilidad de que fuesen sus compañeros, se dirigió a uno de ellos, antes de la formación habitual, y le invitó a que la explicase las correrías nocturnas de la compañía. Para su sorpresa, el compañero, con cara de incredulidad, la dijo que después de la formación la contaría una cosa.

    Cuando terminó y pudieron hablar tranquilamente, este la comentó que la parte superior era diáfana y que además estaba cerrado con llave permanentemente.

    Aquel día fue un día de duro trabajo que hizo que Jessica olvidase momentáneamente su situación. Pero, al finalizar la jornada, el Imaginaria -soldado encargado de guardia nocturna- se acercó a ella comentando que se había corrido la voz haciendo que se enterase, y comentándola que la noche anterior, había visto unas sombras vagar en el pabellón donde dormía ella cruzando desde el baño hasta las camas. Cosa imposible si recordamos que Jessica dormía allí sola.

    Muy asustada, Jessica no lo dudó y despertó al Cabo del Cuartel contándole su historia. Enfadado, se vistió y la acompañó haciéndola ver que la planta superior estaba cerrada a cal y canto. Desde entonces, tuvo que convivir con el fenómeno y, aunque ahora lo recuerda como una anécdota, reconoce que pasó mucho miedo.

    Cuartel General del Ejército de Tierra, Madrid. El guardia civil suicida y… ¿La presencia del General Prim?

    Palacio de Buenavista, MADRID
    Cuartel General del Ejército de Tierra, Palacio de Buenavista

    Cuento con varios amigos destinados en el Cuartel General del Ejército de Tierra, situado en una emblemática zona de Madrid, la glorieta de Cibeles. Sin duda, la zona es prolija en edificios encantados y, curiosamente, este no quería quedarse atrás.

    Existe dentro del Cuartel, conocido como Palacio de Buenavista, una pesadísima puerta -según palabras de los soldados- que solo se abre para actos oficiales y que deja ver una escalera de honor. Dicha puerta se abre apretando un botón que acciona un mecanismo.

    Cerca de la puerta existe una garita donde hace algunos años se suicidó un guardia civil, y donde dicen que, si retiras parte de la madera, aun pueden verse los agujeros en la pared. Sea como fuere, no son pocos los soldados y personal que se sienten acompañados en sus guardias o alrededor de la zona.

    Dicen testigos que han podido ver personalmente, y oir otras tantas, como la puerta se abre sola un par de metros. Ellos, quizá para quitar tensión a tan extraña situación, ya tienen como tradición decir “¡Vaya, ya está por aquí el guardia civil!.

    El Palacio de Buenavista fue escenario de las primeras curas realizadas al General Prim tras el atentado sufrido el día 27 de diciembre de 1870 que acabó con su vida al poco tiempo. Específicamente, fue atendido en un sillón rojo que se conserva en uno de los fastuosos salones del edificio.

    Dicen las fuentes consultadas que no son pocos los que, cuando tienen que entrar solos para hacer rondas, se sienten acompañados solamente en esa zona, siendo curioso como algunos, al principio de entrar, no tenían ni idea de lo allí ocurrido. Otros han sentido como la madera crujía tras ellos, “como si alguien nos estuviese siguiendo. Por lógica, y ya conociendo la historia, la mayoría coinciden que es el propio General Prim el que se resiste a abandonar el lugar.

    Cuartel de Hoyo de Manzanares, Madrid. ¿Un cuartel encantado?

    Cuartel de Hoyo del Manzanares, MADRID
    Cuartel de Hoyo de Manzanares

    Conviene diferenciar poltergeist -fenómeno que interactua inteligentemente- con encantamiento -fenómeno ajeno al entorno-. El cuartel de Hoyo de Manzanares tiene una historia curiosa que hace pensar que entre sus muros hay un encantamiento.

    Me alertaba Silvia, una amiga que allí prestó servicio hace años y me contó con pelos y señales la historia.

    Recordemos que en Hoyo de Manzanares se practicaron los últimos fusilamientos -en paralelo con Barcelona y Burgos- del Franquismo. En este lugar, tres miembros del FRAP fueron ejecutados al amanecer del 27 de septiembre de 1975.

    No son pocos los soldados que a lo largo de los años han testificado, siempre extraoficialmente, como da la sensación que durante muchos amaneceres se pueden escuchar disparos, como recordando aquel suceso. Llego una época que el suceso llegó a tal popularidad, que no eran pocos los soldados que intentaban grabarlo con diferentes medios.

    Otra persona también destinada allí posteriormente y ratificando lo que me contó Silvia añadió que algunas personas han afirmado ver apariciones y luminarias atravesando el cuartel.

    Refugio militar de Cerler, Huesca. Fenómenos poltergeist generalizados

    Cuartel de Cerler, HUESCA
    Cuartel de Cerler

    En el año 1992 varios militares declaraban públicamente que el cuartel militar de Cerler era epicentro de diferentes fenómenos paranormales: Presencias, apariciones, cambios bruscos de temperatura, pasos… Algo inaudito en nuestro país debido al secretismo militar.

    ¿Tuvo algo que ver que, un año antes, el 21 de marzo, 11 militares de diferentes graduaciones que allí prestaban servicios fallecieran en un terrible alud en un lugar cercano? La capilla ardiente fue situada en la tercera planta, lugar donde los testigos afirman que se dan más fenómenos.

    Hasta hoy el hecho es silenciado por los propios mandos, y lo que se conoce se lo debemos a la valentía de aquellos testigos que hablaron hace 23 años, por ello he decidido incluirlo en este trabajo.

    Base aérea de Alcantarilla, Murcia. Disparos a una neblina durante unas maniobras

    base aerea de alcantarilla
    Base aérea de Alcantarilla

    Esta base es famosa por ser bastión de los paracaidístas. En esta ocasión, Carlos, testigo de un suceso escalofriante durante unas maniobras, nos cuenta como presenció un hecho absolutamente, y nunca mejor dicho, absurdo.

    Estando el y sus tres compañeros en un edificio abandonado, situado en un campo de maniobras anexo a la base aérea haciendo ensayo de combate urbano se sintieron, en cierto momento, extrañamente acompañados.

    De repente, algo llamó su atención: “Era solamente en un punto en concreto, los cuatro sentíamos esa sensación como si hubiese claramente alguien, pero no conseguíamos verlo. Para cerciorarme me puse las gafas de visión nocturna que poseía y pude ver una especie de nube que adoptaba diferentes formas moviéndose por la habitación. Estaba paralizado del miedo y pude ver como aquella cosa se paró junto a un compañero haciéndole perder el conocimiento y entrando seguidamente en convulsiones. Uno de ellos, bastante nervioso, descargó un cargador, sin poner en peligro al resto, intentando alcanzar a “aquella cosa” sin éxito, por lo que pusimos pies en polvorosa con nuestro compañero a cuestas“.

    Según me dijo, el compañero posteriormente no recordaba absolutamente nada de los momentos previos al desmayo y, por suerte, su salud estaba en perfecto estado. ¿Qué vieron aquella noche los soldados en maniobras?

    Regimiento de Caballería VIII Lusitania, Valencia. “Psicofonías” a través del Walkie

    ¿Se imaginan ustedes, en el cambio de una guardia, con los walkies puestos en sus cargadores, que de repente escuchan unos aterradores gritos al otro lado de dichos aparatos? Esto es lo que le pasó a nuestro testigo y a su compañero en este cuartel valenciano.

    Intrigados, decidieron dar parte al cuerpo de guardia que, por increíble que parezca, había escuchado lo mismo. Además, tras este episodio sin explicación, los walkies de nuestros protagonistas quedaron automáticamente sin batería.

    Cabe destacar que las comunicaciones de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, incluido ejército, están codificadas, por lo que nadie pudo interferir en la señal para dar un susto a los soldados que escucharon esos enigmáticos chillidos y lamentos, quien sabe si del más allá…

    Acuartelamiento de la Infantería de Marina, Cádiz. Una leyenda curiosa

    Y ya, para finalizar, una leyenda curiosa que me contaron de este lugar.

    Cuenta una leyenda del cuartel que, si ves a una niña mora vestida con ropajes de la época de la reconquista en una cueva que actualmente se haya precintada, puedes correr y rezar todas las oraciones que sepas, pues de lo contrario morirás en un plazo máximo de seis días de forma traumática.

    La cueva se encuentra dentro del campo de maniobras del cuartel y, como bien se ha dicho en el párrafo anterior, se encuentra precintada bajo orden de arresto para quien ose entrar en ella.

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