Investigaciones
    Investigación en la Casa de la Loca de Palomares del Río

    Investigación en la Casa de la Loca de Palomares del Río

    En esta primera entrega, iniciando colaboración con Mundo Parapsicológico, os relataré la experiencia vivida en primera persona en un lugar que, tras haberlo investigado con mi grupo de investigación, Objetivo Paranormal, marcó un antes y un después en mi visión de los sucesos paranormales

    2

    Todo comenzó hará cosa de unos 5 años. Era inexperta en el mundo de la investigación y conocía un lugar con gran fama en lo que a fenomenología paranormal se refiere. Una noche de verano, donde la luna estaba llena y brillaba con tanta intensidad que parecía que reclamaba el ser mirada, un grupo de amigas nos encontrábamos reunidas en una casa de la localidad de Gélvez, provincia de Sevilla. Tras varias conversaciones sobre una casa encantada que se encontraba situada a escasos metros de allí, decidimos ir a visitarla.

    El miedo se apoderó de gran parte del grupo a medida que nos acercábamos al enclave. Sin conocer realmente el camino hacia la casa, comenzó a invadirme una extraña sensación. Desconocía el camino que tenía que tomar, pero esa sensación me lo iba indicando, no sé como ni porqué me estaba sucediendo aquello. Cada vez era más intenso, hasta que la vi de frente, estaba a unos 200 metros de mi, era la llamada “Casa de la Loca”.

    Me faltaba el aire, algo hizo que parase el coche y no pudiese acercarme más. Les dije que no podía seguir. Una de ellas se bajo y anduvo sola el resto del camino que llevaba a la casa. Paralizada en el asiento del conductor vi, sin temor en ella, a mi amiga alejarse y perderse en la oscuridad. Sabía que a ella no iba a ocurrirla nada. Mi mirada seguía en el frente, pues sentía a alguien observándome desde la ventana del vehículo. No podía mirar a través de ella, y tras varios minutos me armé de valor y lo hice. No habia nada, solo campo libre, pero algo dentro de mi me decía que estaba ahí. Rápidamente torne mi mirada al frente pero esta vez la sensación era más insistente. Sin saber por qué, mi cuerpo empezó a debilitarse, las chicas que seguían en el coche, asustadas, me preguntaron qué me estaba pasando, pues mi tez se volvió pálida, respiraba entrecortado y los ojos comenzaban a cerrarse. Para no alimentar su miedo respondí que nada, aunque no pude hacer que me creyeran, tan solo segundos después mis ojos se rindieron a lo desconocido, la vi…

    ¿Esa mujer de pelo canoso y ropa negra era la loca? Me miraba con odio en sus ojos. No quería que fuese a su casa. Del impacto que me originó aquella imagen abrí los ojos y, con el cuerpo tan débil que apenas podía hablar, toqué el claxon del coche tantas veces como pude para reclamar a mi amiga que volviese. Me seguía debilitando cada vez más. Hasta que mi amiga regreso y, sin dudarlo dos veces, di vuelta al vehículo y regresamos a la casa. Cuanto más me alejaba mejor me sentía. Todas me preguntaban, pero no quería responder. ¿Qué me había pasado? No conseguí entender nada.

    Investigación en el lugar

    Pasados 5 años de incertidumbre sobre lo que allí me ocurrió, mi equipo de investigación y yo decidimos volver para hacer una investigación de campo y pasar una noche entera en aquel lugar. Era un 22 de noviembre del 2.014 con una noche estrellada. Nos encontramos con una pareja dispuesta a contarnos su experiencia. Habíamos recopilado la máxima información posible del sitio, pero casi todo eran leyendas.

    Una de ellas nos contaba de una chica llamada Gabriela sufrió por amor a causa de su padre, llevándole éste a la locura. Encerrada durante años en la planta alta de la casa para que no pudiese encontrarse con su amado. Otra versión nos dice que su padre, al enterarse de ese amor y no poder hacer nada, en un momento de ira la arroja al pozo de la casa. Otra versión es que se llamaba Carmelita y que su familia se la llevo a aquella casa para recuperarse de un mal golpe recibido en un castigo a manos de una monja.

    Pero entre todas estas leyendas, en el año 2010, en aquella misma casa, ocurre un asesinato. En aquel año dos toxicómanos y una prostituta se reunían en la casa para consumir durante la noche. Un día, la prostituta y José, alias “El chato”, se vieron antes en la casa. Cuando llegó Juan y los vio salir del coche a ambos vistiéndose, fue invadido por la rabia hasta el punto de que cuando vio a José agachado atándose los zapatos, martillo en mano comenzó a asestarle múltiples golpes en la cabeza y terminando por aplastarsela con una gran piedra. Una duda que siempre nos quedará es si se volvió a vivir en aquella casa de nuevo un desamor. Pues si una de las leyendas es cierta, se vuelve a repetir el fatídico triángulo amoroso.

    1

    Entrevistamos al testigo que, muy nervioso, nos cuenta lo que allí le pasó. La incomodidad en aquella casa era palpable. Comenzamos la investigación haciendo un recorrido por fuera para asegurarnos que no había nadie en los alrededores. A mi, en ese momento, cinco años después, me seguía costando entrar. Una vez ya dentro, haciendo caso omiso a mis percepciones, nos dirigimos a la parte trasera de la casa. Para ello cruzamos lo que parecía ser una cocina en la cual, tras revisar los audios, captábamos la primera psicofonía de la noche, en la que una mujer nos decía “Joder…Todos”. Ignorantes a lo que habíamos captado, seguimos rumbo al patio trasero donde tuve que pararme justo a la entrada del patio. Decidimos hacer preguntas y lo que para nosotros fue un fuerte golpe, para nuestros dispositivos de audio fueron pisadas en la planta alta de la casa. Apenas eran las nueve de la noche.

    Nos adentramos en el patio, estaba oscuro, la maleza parecía cobrar vida, árboles centenarios que fueron testigos de todo lo que allí ocurrió y una continua sensación de estar observados. Lo atravesamos inquietos, mirando continuamente a nuestro alrededor. Llegando al final, en el lado izquierdo, había una estancia en la que decidimos realizar la segunda sesión psicofónica. Tras varias preguntas sin obtener respuesta, tan solo un nuevo golpe, decidimos cambiar de lugar. Un dato a destacar de esta investigación era la presencia de un gato de pelaje oscuro atigrado que, sin tener miedo a que pudiésemos hacerle daño, se pasó toda la investigación velando por nuestra seguridad, nos siguió por todas partes pero, curiosamente, nunca subió a la planta alta de la casa.

    Después de dar por finalizado el primer recorrido, hacemos un descanso, comentamos sensaciones, lo que habíamos oído y, sobre todo, conocer el estado en el que se encontraban nuestros invitados. Una vez comprobado que todos estamos bien tomamos la decisión de hacer dos grupos. El entrevistado y nuestro compañero David realizarían un aislamiento en la planta alta de la casa, mientras que mis compañeras y yo nos dirigimos a una fuente donde dicen que fusilaron a cinco personas durante la guerra civil.

    3

    Una vez todos colocados en nuestros puestos comenzamos la investigación. Los chicos con cámara infraroja, grabadora y sensor de movimiento en la planta alta, nosotras con cámara infraroja, grabadora y rem pod, iniciamos la sesión de preguntas. A los chicos se le agotan las baterías de la cámara, a nosotras nos hablan con voz ronca entre la maleza que cubría la fuente, pero no fue captado por los dispositivos.

    Nos vimos obligadas a volver para dispensar a nuestros compañeros una nueva cámara y nosotras, tras habernos consumido la batería del walkie, reponerlas con unas nuevas. Nos volvemos a separar. La actividad en la planta alta de la casa comienza a manifestarse, el testigo es tocado en un hombro y ambos escuchan una voz en la estancia de al lado que es captada por la grabadora diciendoles: “Pido por favor”. ¿Qué quería decirnos con eso la entidad femenina que nos hablaba? ¿Suplicaba ser liberada de su castigo?¿O simplemente nos pedía con educación que abandonáramos la casa? Nosotras, sin más resultados en la fuente, regresamos a la casa.

    Realizamos un nuevo descanso después de rebasar ya las dos de la madrugada. En esta parada, quisimos revisar todos los audios ya obtenidos y… ¡Sorpresa!, pues al comienzo de la investigación es captada por la grabadora una psicofonía residual que, creemos, hace referencia al asesinato del Chato. Dos voces masculinas discuten diciendo “si es que estoy sólo” y la segunda responde “y a mi me has roto el corazón TÚ”. El “” suena con ímpetu, con fuerza, como si en ese “” hubiese realizado su primer golpe sobre la cabeza del Chato. Sorprendidos por lo que habíamos obtenido, decidimos que David realizara una prueba de aislamiento en la planta alta.

    Una vez situado nuestro compañero, nos alejamos los demás de la casa para no interferir en las pruebas que pudiese obtener. Pasa casi una hora y no se obtiene nada, tan sólo una psicofonía que utiliza el pitido del walkie para hacer referencia a algo que allí sucedía los domingos: Una voz masculina, entre risas, dice “jajajaja… los domingos…”.

    Finalizado el aislamiento colocamos el Rem Pod en el porche de la casa. Después de insistir varias veces comienza a darnos positivos, incluidas dos psicofonías. En una de ellas una voz femenina nos dice “fuera” y, la misma voz, más tarde, dice “lloráis”. Para analizar la investigación nos subimos todos a la planta alta, esta vez llevamos la ghost box para obtener respuestas en el momento. La entidad ya no quiere comunicarse más con nosotros y damos por finalizada la investigación.

    Volvimos a comentar todo lo vivido en aquella casa, y las seis personas que nos encontrábamos allí coincidíamos en lo incómodo que se estaba dentro. De hecho, el campamento base lo situamos en el salón de la casa y los descansos los preferíamos fuera. Te sentías observado constantemente, la sensación de no ser bienvenido a la casa era continua.

    Mi propia reflexión de todo lo que con el tiempo acabó sucediendome en ese enclave, fue que no le gustan las visitas y que no quiere que invadan su hogar. La Casa de la Loca, habitada por lo desconocido, sólo pide que la dejen descansar en paz.

    Vídeo de la investigación

    Etiquetas:

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    Uso de cookies

    Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

    ACEPTAR
    Aviso de cookies
    ¡Novedades!    OK No gracias