cruz de Caravaca en el paladar

Si algo sobra en España son multitud de leyendas hablando de cruz de Caravaca en el paladar. Sin duda alguna creadas debido a su riqueza folclórica. Leyendas de todo tipo, ya sean religiosas, históricas, sociales, paranormales. Una de ellas, siempre en boca de la sociedad, es la atribuida a los poderes que otorga la Cruz de Caravaca, un objeto aparecido en el S. XIII en el pueblo murciano de Caravaca de la Cruz y robado en la guerra civil. Se le atribuyen determinados fenómenos extraños si alguien es poseedor de una o portador de ella en el paladar

Historia

Cruz de Caravaca en el paladar
Cruz de Caravaca

Es necesario hacer un pequeño repaso de su historia para conocer mínimamente de lo que estamos hablando. Para empezar, diremos que los primeros registros oficiales que se conservan de la Cruz se remonta a los templarios. Le definen como la “Vera Cruz“, cuyo significado es Verdadera Cruz. Originariamente era un Lignum Crucis, es decir, un fragmento de la cruz donde Jesucristo fue crucificado.

La Cruz, de forma patriarcal, típica para distinguir obispos de patriarcas, perteneció, según la leyenda, al patriarca Roberto de Jerusalén allá por el año 1099. Apareció milagrosamente en la localidad murciana de Caravaca de la Cruz en el año 1229.

Ubicación de Caravaca de la Cruz en el mapa

La Cruz de Caravaca fue motivo de inspiración para el nacimiento de varias Órdenes Militares que participaron en llevar a cabo la reconquista. Como curiosidad, decir que todos los Papas, desde Clemente VII (1392) hasta los actuales, han dedicado gracias o indulgencias a la Cruz en forma de bulas o decretos.

En cuanto a la leyenda popular de su aparición, podemos citar la más famosa, la que dice que un buen día, Ceyt-Abu-Ceyt, rey musulmán de Valencia y Murcia, estaba interrogando sobre sus oficios a los prisioneros cristianos con el fin de ocuparlos en sus especialidades para beneficiar a su reino. Ginés Pérez Chirinos, uno de los cautivos, misionero, dijo que su función era la de predicar el evangelio y, por consiguiente, oficiar misa. Curioso, el rey pidió una demostración de como era una misa, a lo que el misionero no tardó en realizar los preparativos.

Fortaleza o castillo de Caravaca de la Cruz
Fortaleza o castillo de Caravaca de la Cruz

El día 3 de mayo de 1232, en una sala de la fortaleza de Caravaca de la Cruz todo estaba listo para el oficio. El misionero no vio el crucifijo que debía presidir la liturgia, por lo que se lo hizo saber al rey.

Pero de repente, y de sorpresa, una potente luz entró por una de las ventanas dejando ver a dos ángeles que portaban una cruz de doble brazo depositándola posteriormente en el altar. El oficiante pudo continuar con su rito y el rey Ceyt se convirtió, junto con su séquito, al cristianismo tras haber visto semejante prodigio.

El 13 de febrero de 1934, en plena guerra civil española, la cruz fue robada para gran consternación, sobre todo, de los habitantes de la localidad. Al acabar la contienda, el Papa Pío XII envió a Caravaca dos astillas de Lignum Crucis en compensación por el robo. La Cruz original no ha aparecido a día de hoy.

Poderes atribuidos a la Cruz de Caravaca

Desde que la Cruz se popularizase entre los cristianos y estos comenzasen a recibirla, se le ha atribuido diferentes poderes. Poderes curativos, atracción de la buena suerte, protección personal y familiar. Nada que no sea atribuido a cualquier objeto religioso de cierto trasfondo. No obstante, la Cruz de Caravaca es tan famosa que es utilizada no solo en el ámbito religioso. También es muy popular en el ámbito esotérico. Es objeto de numerosos amuletos y rituales relacionados casi siempre con la buena suerte y la prosperidad.

La Cruz de Caravaca en el Paladar como protagonista de fenómenos paranormales

Nací con la Cruz de Caravaca en el paladar. No se que significado tiene, pero desde niña noto presencias y veo sombras. A veces noto como una energía y otras me mareo como si me la quitasen a mi. Mónica.

A mi me vieron una Cruz de Caravaca en el paladar, pero yo no me lo veo, ni sé dónde está, ni nada… y también percibo mucho y me mareo… eso es consecuencia de la mediumnidad… Meliah.

Supe de la Cruz de Caravaca en el paladar por mi abuela y mi madre cuando tenia unos 12 años. Desde siempre he visto sombras y notado presencias y, la verdad, estoy un poco cansada. Esto no me pasa siempre, va por temporadas, pero lo paso bastante mal. No se si será un Don, pero para mi es una molestia. Newve.

Yo también tengo una Cruz de Caravaca en el paladar y según he leído las personas que la tienen tienen el don de la curación, contra el mal de ojo, etc. Yo no se si sera verdad o no, porque nunca lo he probado. Lo único inexplicable que me pasa es que veo cosas paranormales, casi siempre niños (…) Conchi.

Yo tengo una Cruz de Caravaca en el paladar… A veces me pasan cosas extrañas: escuchar voces, adivinar cosas y presentir sucesos. Paula.

Yo también poseo Cruz de Caravaca en el paladar Por lo general tengo visiones de sucesos o personas que van a morir, e incluso una vez evite que pasase, pero después de 15 días esa persona murió. Suena como una locura, pero es asi. Tras esto he tratado de evitar ver cosas, ya que no me gustaba, pero ahora creo que todos los que poseemos este don es con un proposito. Lito.

Esta serie de testimonios es tan solo una muestra de los que he podido recopilar en esta página web sobre personas que dicen tener la Cruz en su paladar. Curiosamente todos, absolutamente todos los poseedores, tanto los que he conocido a través de esta página web como en persona coinciden en sus dones de premonición y de mediumnidad.

Asimismo, la leyenda de la Cruz en el paladar tiene sus versiones de aparición en el tórax, en la espalda… Todas tienen, como consecuencia, las mismas facultades.

También podemos encontrar paralelismos en la leyenda de los bebés que lloran dentro del vientre materno y, como consecuencia de ello, adquieren, dice la leyenda, diferentes dones. Leyenda, por otro lado falsa, pues es científicamente imposible que un bebé llore dentro del vientre debido a la ausencia de aire en sus pulmones.

Sea como sea, la Cruz de Caravaca lleva siglos avalada por la tradición popular no dejando indiferente a nadie, tenga este las creencias que tenga. Es, por así decirlo y guardando las distancias, como la Sábana Santa.

Son miles los testimonios en todo el mundo sobre personas con la Cruz en el paladar que narran sus facultades, o personas que, poseyendo la Cruz, afirman que su vida ha dado un giro a mejor. ¿Debemos acaso ignorar todos los testimonios? No, puesto que cuanto mayor es el número de testimonios de algo, por muy irreal que sea, si son de calidad, la probabilidad de que sea una fantasía, un fraude o algo que los contradiga tiende a ser menor. No quiere decir, por el contrario, que aunque ahora no la encontremos, en un futuro no tenga explicación.

De lo que estoy seguro es que la Cruz de Caravaca seguirá dando de que hablar en diferentes ámbitos.