Cuenta la leyenda que, ávidos de conocer el futuro, los cíclopes decidieron hacer un pacto con el diablo: A cambio de sus pretensiones de videncia les ofrecieron los cíclopes al maligno un ojo, pero como era de esperar el innombrable les engañó y aceptó el ojo de cada uno de ellos, pero a cambio solo les permitió conocer la fecha del día de su muerte. Es por esto que los cíclopes son seres con un solo ojo y tristes, por que cada uno de ellos conoce el momento en el que morirá

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Las experiencias cercanas a la muerte podrían ser explicadas como parte de reacciones incontroladas del cerebro ante la falta de riego sanguíneo. Sin embargo otras, hasta el momento, siguen sin explicación, las cuales son desacreditadas por la medicina y caen en el olvido. Afortunadamente no son pocos los investigadores y científicos que se han interesado por estas experiencias.

Pero leyendas aparte, la muerte es el “final”, o tal vez no, pero sin duda es el precio que todos los seres humanos pagaremos en algún momento. Como bien decía Manel Seral, ocultista y amigo que ya cruzó el río de la muerte, “ni te espero, ni te temo”. La muerte, tan bien representada en la lámina número trece del Tarot, sega la vida material a todos por igual sin distinción de plebeyos, ni reyes, ni clérigos, ni campesinos.

Todas las culturas, desde los más remotos inicios de la humanidad, han rendido homenaje a la innombrable. Todas las religiones y gran parte de creencias esotéricas nos hablan de vida más allá de esta. De hecho, una de las bases, tal vez la que más, del empuje por lo que muchos nos adentramos en el mundo del misterio y la parapsicología es precisamente por intentar descubrir si existe un más allá. Matemáticamente calculadas existen al menos once dimensiones, sin embargo, nosotros nos movemos en un mundo tridimensional, el alto, el ancho, el fondo y el tiempo agrupan nuestras dimensiones conocidas, y nuestra vida material no sale de ellas, aunque bajo determinadas circunstancias y en determinadas ocasiones, pudiera ser que lográsemos el contacto con alguna “otra dimensión”.

Para los más escépticos, o por decirlo de otra manera, para los menos creyentes la muerte es el final de todo, después de ella ni nuestro cuerpo ni nuestra esencia perdura, pero para los más creyentes no hay duda de la existencia de un más allá. Pero… ¿Es este el reino de los muertos? Si estuviésemos tan seguros de que tras la muerte se abre una vida nueva y mejor que la que dejamos atrás, ¿Por qué la tememos? Nuestro principal miedo es sin duda más allá de dejar nuestras posesiones materiales, el temor a perder nuestro yo, el temor a perder nuestra propia identidad y en muy numerosas ocasiones lloramos a los seres queridos que parten por puro egoísmo, por que ya no estarán en nuestra vida, pero después de su partida irremediablemente deberá llegar la resignación para los que se quedan.

2.jpgEl cerebro, el procesador de información. Según estudios realizados por científicos afines a la mediumnidad, la glándula hipófisis tendría mucho que ver con los mensajes que se reciben “desde el otro lado”. Además, el cerebro no muere a la par del corazón y es capaz de vivir unos minutos más

La parapsicología nos muestra evidencias de la posibilidad de otras realidades, las psicofonías nos transmiten, en forma de voz, mensajes, palabras e incluso insultos, pero sea cual sea lo que estas voces nos comuniquen, incluso el mensaje más grotesco da a muchos la esperanza de vida después de la muerte. Una gran parte de estos mensajes hacen referencia a ese reino de los muertos. Por tan solo citar un ejemplo, el investigador italiano Marcelo Bacchi registró una psicofonía que decía “La morte es un passagio”, que traducida al castellano nos dice que la muerte es un pasaje, que después de nuestra vida, el camino de nuestra existencia continua.

La mediumnidad es totalmente directa y nos habla de la realidad del mundo de los espíritus y de la supervivencia de nuestro yo a la muerte. Los mediums aseguran entrar en contacto con los difuntos y estos mensajes son recibidos a través de la glándula pineal situada en el techo del encéfalo.

Chamanes, videntes, esotéricos, magos y religiosos aseguran la existencia del mundo de los espíritus, pero lo cierto es que ninguna de estas creencias han logrado probar la existencia del más allá, del reino de los muertos de una forma concluyente y, vaya por delante, el presente artículo no trata de desacreditar ni a la mediumnidad en la que personalmente creo, ni a ninguna otra disciplina. De hecho, todo aquello que cree esperanza, es bueno.

3.jpgLa carta número XIII del tarot, “La innombrable”, nos muestra que la muerte lo siega todo. Sin embargo las interpretaciones de esta lámina admiten que se trata del cambio, de una muerte para un posterior renacer

Personalmente estoy convencido de la existencia de ese “otro mundo” tras cruzar el río de la muerte. Pero está claro, que una cosa es lo que creo y otra muy distinta lo que puedo probar.

Toda religión está basada en la inmortalidad del alma y en la fe que lo único no es esta vida material.

Las experiencias cercanas a la muerte

Son muy numerosos los casos de personas que han vivido experiencias esperanzadoras en los límites de la muerte. En muchos casos las personas que han estado a punto de fallecer al ser reanimadas cuentan haber visto un túnel de luz y al otro lado de este ver personas afines a ellas o familiares a la espera del reencuentro. Por otra parte, en estos momentos en los que el corazón se detiene y parece que llega el fin de la existencia, parece como si esos últimos segundos se ralentizan y los momentos de la vida pasan por delante de la persona como en una especie de auto juicio en donde uno mismo ejerce de juez de sus actos.

¿Pero son reales estas experiencias o fruto de algún cóctel químico generado en nuestro cerebro? Hay que tener en cuenta que en los últimos momentos y en estas experiencias en realidad se llaman cercanas a la muerte precisamente por que no llega la muerte completa, es decir, la actividad eléctrica del cerebro aún continua después de la parada del corazón. Pero detengámonos un momento en esta situación y analicemos lo que posiblemente suceda. Ante el paro del corazón, este deja de bombear sangre al cerebro, hay que tener en cuenta que aunque no seamos conscientes de ello, nuestra mente almacena todo el registro de nuestra vida en la memoria, a veces determinados estímulos exteriores como pueden ser una visión o un olor determinado hacen que determinados recuerdos afloren, recuerdos que por otra parte parecían olvidados del todo.

Así pues, ante la falta de riego sanguíneo, no sabemos como reacciona nuestro cerebro, la vida de este se estima en unos siete minutos sin el riego del flujo vital y tras este tiempo el cerebro quedaría dañado de forma irreparable, pero es posible que como si de un estímulo exterior se tratase, en estos momentos en que sobrevive el cerebro la memoria se desbloquee y quede sin control, por lo que en esos momentos pasaríamos a ver gran parte de los recuerdos de nuestra vida y, vuelvo a insistir, que nuestra mente almacena en la memoria hasta el sabor de nuestra primera papilla.

4.jpgLa famosa serie televisiva muestra la realidad de los médiums, personas capaces de ver a los muertos y de comunicarse con ellos. Muchos de los mensajes recibidos por estas personas psíquicas van mucho más allá de la “simple esperanza” y han dado datos que han podido corroborarse

El famoso túnel de luz que aseguran ver en estos momentos muchas personas también pudiera ser fruto de la falta de sangre, la dilatación de las pupilas en estos momentos podría parecer una ilusión óptica como de un túnel de luz. Hay que tener en cuenta que la pupila se contrae o dilata no solo en función de la cantidad de luz, si no de la actividad química del cerebro. Ante esta mal función de nuestras pupilas, podría darse la sensación de ver sombras o personas que el cerebro interpretase como seres fallecidos, conocidos o desconocidos, ya que la actividad química en estos momentos se descontrolaría siendo impredecible como actúa el cerebro y como interpreta los estímulos.

Es muy común que en los últimos momentos de las personas que están en fase terminal, los médicos, para hablar de su situación con los familiares, les hagan abandonar la habitación, por que no se sabe hasta que punto el enfermo aun encontrándose inconsciente puede percibir estímulos de visión y oído e interpretar esa información.

5.jpgUn grabado en un edificio de Barcelona nos muestra la arquetípica representación de la muerte como camino a otra vida

Pero existen otros casos, otras experiencias cercanas a la muerte muy distintas, y son aquellas en que quienes las han sufrido aseguran haberse visto a sí mismas, por ejemplo, en la mesa de operaciones, pudiendo después contar como procedieron los médicos, cuanta gente había presente e incluso saber lo que estos comentaron. Estas situaciones son muy difíciles de explicar y la mayoría de los casos se corre sobre ellas un velo y caen en el olvido por una razón muy obvia, por que la medicina no lo puede explicar. Afortunadamente los tiempos cambian, y hoy en día ya se han realizado y contabilizado muchos de estos casos existiendo estudios muy serios al respecto.

En un artículo sobre la muerte y lo que sucede en los últimos instantes de nuestra vida no debería faltar nunca como deberíamos comportarnos ante la partida de algún ser querido o ante la partida de cualquier persona.

Como anteriormente he expuesto, el cerebro no muere a la par del corazón, y una vez que nuestra bomba sanguínea se detiene hay unos momentos en los que aun el cuerpo puede ser reanimado, pero cuando esta posibilidad no existe y el final es irremediable hay que tener muy en cuenta que aunque el corazón esté detenido y el cuerpo inmóvil, los oídos de la persona y los ojos siguen enviando información al cerebro y este la procesa aunque la persona no pueda moverse ni articular palabra, por lo que se sigue sintiendo.

Es muy habitual que en estos últimos momentos los familiares desbrocen llantos y gritos, pero hemos de ser conscientes y no egoístas y tener en cuenta que durante unos minutos la persona que acaba de fallecer sigue sintiendo, por lo que hay que guardar la serenidad. Se que esto es difícil, yo mismo he vivido esta situación ante la partida de mí padre, pero durante unos minutos es necesario comportarse como si la persona aún estuviese en plenas facultades, momentos de cariño y palabras afectuosas son del todo un aliciente para que la persona se apague con total serenidad.

Para entenderlo mejor solo hay que imaginarse en el lugar de la persona que está sintiendo sus últimos instantes, que no se puede mover ni hablar, pero que sigue escuchando. Imaginémonos como nos sentiríamos si a nuestro alrededor solo escuchásemos penas y gritos de desasosiego, una partida, unos momentos que ya son duros de por sí, sin poder expresar lo que se siente aún se hacen más traumáticos si lo que envuelve al moribundo es el caos producido por las mismas personas que en vida lo han querido.

6.jpgTal vez no descansemos eternamente tras las puertas del cementerio

Es muy complicado estar seguros de una vida más allá de esta. Experiencias cercanas a la muerte de alguna manera parecen ser explicadas por la medicina no siendo más que estímulos, reacciones de nuestro cerebro en los últimos momentos. Por otra parte la mediumnidad, determinados fenómenos paranormales, vivencias, visiones y experiencias vividas por determinadas personas parecen alentar la posibilidad de que tras la muerte no llega el fin de nuestro yo. Además hay algo en las personas, una cierta sensación psíquica que la sociedad en la que actualmente vivimos se ha encargado de mermar que nos dice que somos algo más que un cuerpo material.

El presente escrito no es más que una puerta a la reflexión individual sobre la muerte.

14 comentarios en “Cuando la muerte llega”

  1. No entiendo porque la gente se niega a creer que no somos solo un pedazo de carne y todo se termina cuando te mueres! que mas pruebas quiere la ciencia? hay millones de casos impresionantes y acaso que dicen de la medium Allison DuBois? y de otros que han ayudado a resolver miles de casos de homicidio..hablan con quien? pues con los que se han ido,no?,(no me vengan con que eso es premonición)caso contrario no verían nada,hay tantos casos extraordinarios y aun seguimos en vela,acaso hay que ir con una cámara al otro lado y filmar? anda,mediocres,todo a su lugar..claro que hay un mundo espiritual,pero es mas complicado de lo que todos creemos y como hoy en día eres chulo si no crees, pues así estamos,pocos se dedican a investigar seriamente,la gente ha tergiversado tanto esto que en fin lo ha ensuciado mucho,no diría que hay vida después pero si una continuidad,nada de paraísos ni ridiculeces ,pero hay algo mas…os voy a contar una experiencia que os hará pensar a mas de uno,100% real,sin tonterías ni ganas de hacer protagonismo es lo que cambio mi forma de ver las cosas:
    Cuando mi padre murió,(tenia mucho miedo a la muerte pero acercándose a esta me dijo que la naturaleza te prepara y vences el miedo)pues bien caí logicamente en una depresión tan grande que no podía superarla y llore tanto…me olvide del mundo que nos rodea hasta que una noche soñé con el,claro que ya había soñado muchas veces pero no era el!, sino mi imaginación y este SUEÑO ERA DISTINTO,son esos sueños que sabes que sueñas y estas consciente,pues bien el golpeaba la puerta de casa y yo al verle grite:pero si estas muerto!!! tengo miedo,no te voy a abrir! me desbordo el miedo sin embargo sus palabras me ablandaron y le deje entrar con la condición que hablemos de lejos,en fin momentos después logre derrotar el miedo ,hasta que me acerque …fueron muchas cosas que me dijo que pasarían y así fueron sucediendo con el tiempo y lo mas fuerte es que anticipo la muerte de mi madre,que estaba cerca(fue fortuita,nadie se la esperaba)bueno,yo he sido tan débil..y el venia a plantarme la cara que tenia que ser fuerte y poner como quien dice todo de mi para salir adelante y que estaría siempre a mi lado cuidándome a mi y a mi pequeña de dos años y medio,y muchas palabras que me dieron fuerza pues bien,llore y le abrace,ya no tenia miedo de mirarle y entonces recuerdo nos fundimos en una luz y desapareció… desperté de inmediato como quien te sacude el sueño y me senté,para mi sorpresa estaba mi pequeña a mi lado despierta sentada mirándome y le dije -pero,que haces levantada a estas horas? me respondió que estaba hablando con el abuelo porque había venido por un momento y como yo estaba durmiendo se sentó a mi lado y me acariciaba la cabeza pero que después se despidió y se fue y entonces yo desperté…y que me decía que si un instante antes hubiera despertado le hubiera visto ,ella estaba muy feliz como si nada ,radiante como siempre..quede atónita y entonces le pregunte -dime como estaba vestido?…y me dijo tal cual lo vi en mi sueño,(que no era la ropa que llevo en el funeral),como podía saberlo…ella era un niña pequeña que no entendía la muerte ni las ausencias ni siquiera sabia lo de mi padre.

  2. Yo lo que digo es que cuando el río suena es porque agua lleva y si de esto se habla hace miles de año será por algo. aveces crees y otras no lo creemos pero algo hay pues en todas las religiones del mundo se habla de lo mismo.

  3. Gracias Isa, yo solo conté lo que me ocurrió porque a veces si le cuentas estas cosas a gente que no entiende pues ya sabes…te miran raro, te dijen que son chorradas y la verdad que me apeteció contarlo aquí en esta sección porque supongo que tod@s los que entramos aqui de vez en cuando es porque nos gusta todo lo relacionado con estos temas y creemos que hay algo más ahí fuera.
    Me gusta tu forma de pensar Isa, la verdad que si eso es así, espero que cuando me muera me vaya realmente a la playa donde me fui aquel día, por mi me quedaría toda la eternidad allí.

  4. El relato de Keli es brutal, la escena se repite, puede ser que tuvieras un sueño premonitorio que genera un deja vu, cuantas veces me han pasado situaciones que ya he vivido en el mismo orden y lo bueno es que no sé ni el cómo ni cuando, puede que lo hubiera soñado. También puede ser que hicieras un viaje astral tu alma se separa de tu cuerpo, pero no significa que mueras, solo que te diriges a otro plano de forma temporal, durante la intervención, para protegerte.
    Cuando morimos nuestra alma se libera de nuestro yugo que es nuestro cuerpo para volver al nivel que nos corresponde, afortunadamente nuestro viaje a este cuerpo y planeta es provisional, es como cuando te subes a un coche para ir a algun lado, cuando llegas te bajas y ya está, la diferencia es que al ocupar este cuerpo olvidamos todo lo anterior y empezamos de cero como si lo anterior no hubiera existido, otros planos, otras vidas…

  5. me gusto mucho. personalmente tengo que aclarar por experiencia propia que la luz que se dice ver sobre todo después de una cirugía es la luz de la cialítica. pero para el resto no encuentro explicación. muy buen relato

  6. Despues de la muerte, nuestra alma simplemente regresa al plano cosmico, donde puede elegir reencarnar de nuevo o no. Gracias a la necromancia podemos saber que hay existencia despues de la muerte, y que en realidad, el verdadero mundo es el suprafisico siendo este solo una escuela para aprender ciertas cosas.

  7. Lo primero felicitar al autor por este artículo, está muy bien y lo segundo si se me permite os contaré mi experiencia cercana a la muerte. Tenía 10 años, después de haber sufrido varios cólicos los médicos me recetaban pastillas para la gastroenteritis, después de unos cuantos días, la fiebre no me podía subir más, cada vez estaba peor, así que mis padres optaron por llevarme al médico de urgencias de mi ambulatorio, el cuál dijo que me tenían que llevar inmediatamente al Hospital. Llegué a urgencias al Hospital sin casi poder moverme, después de hacerme un montón de pruebas de toda clase, llegaron tres médicos y entre ellos, analizando mi situación me diagnosticaron Apendicitis Perforada (el apéncide me había reventado, estaba cangrenado y tenía toda la zona infectada y llena de purulencias osea pus) me operaron de urgencia, cuando me tumbaron en aquella camilla fría, me inyectaron la anestesia y lo último que ví fue la cara de mi cirujano mirandome fijamente esperando a que me durmiera..Durante la operación me sucedió lo siguiente, de repente me encontraba bajando por el camino que llevaba a la playa donde siempre había ido desde que era un bebé, todos los veranos los pasaba allí, era mi playa, era todo tan real que creo que en realidad yo estaba allí. Había bruma, la mar estaba como un plato, no se movía y yo estaba inmóvil de pie a la orilla de la mar mirando fijamente el horizonte como si estuviera esperando algo, ese algo apareció entre la bruma, remando en una barca se iba hacercando mi bisabuelo el cuál había muerto cuando mi madre tenía 11 años y yo sólo conocía por fotos. Me quedé paralizada. Mi bisabuelo todavía lejos de la orilla se paró y empezó a hacerme gestos con la mano, gestos para que fuera con él, me decía ´Ven conmigo, ven´ pero yo en ese momento reaccioné y le dijo a gritos ´¡NO!´, en ese momento me dí la vuelta y empecé a correr, subí el camino por el que había bajado antes y cuando perdí de vista la playa me desperté en el ascensor del hospital, mi operación había terminado y me llevaban a reanimación. Lo más curioso de todo esto fué que el día que murió mi bisabuela (la mujer de el pariente que me había venido a buscar) estába con mis padres y mis abuelos en esa misma playa y ese día había bruma y la mar estaba como un plato, tenía una sensación extráñísima, sentía que eso ya lo había vivido yo, supongo que esta vez vinieron a buscarla a ella.

  8. mi padre murio este verano, y estoy convencida de que su consciencia para mi el alma esta en otro lugar, espacio tiempo lo que sea un saludo

  9. Cuantos miles de millones de seres humanos habran de seguir muriendo hasta que se admita que no hay mas alla, la cifra del dato es arrolladora y estremecedora, y resulta que solo unos pocos se manifiestan con mensajes absurdos, sin sentido, sin contenido y sin ningun tipo de conocimiento minimamente aprovechable, salvo para quien se gane la vida trapicheando con ello, amen de incautos que comulgan con ruedas de molino. Asi es el mundo: una jungla.

  10. Vida sólo tienes una, y la muerte es la nada, porque nadie ha vuelto para contarlo, por más vericuetos, atajos y malabares que se busquen al uso. Ahora bien, por lo único que merece la pena vivir esta cochambrosa vida es para arrebatarle a Dios de una vez por todas la tan cacareada inmortalidad de los bemoles, y así poner patas arriba este mundo y retornar al caótico estado inicial de las cosas. Una revolución en toda regla. Nacer no es una decisión propia, pero de perdidos, al río. Qué carajo, si no aprovechamos esta vida para aprender, es que no hemos sido merecedores de la "oportunidad" que nos ha venido impuesta, y en tal caso hay que asumir que el final es el que es. ¿Qué hay tan interesante en "el otro lado" como para desear que exista?… sólo el miedo a no ser nada ni nadie.

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